FUNDACIÓN E IMPERIO (1952) – Isaac Asimov

Autor: Isaac Asimov
Título: Fundación e Imperio (Foundation and Empire)
Editorial: DeBolsillo
Año: 2009 (1952)
Páginas: 336
ISBN: 978-84-9759-501-8
Valoración: ★★★★★

 

Los libros de La Fundación son la gran saga espacial de Isaac Asimov, una especie de extraordinaria “historia del futuro”, como él mismo la llamaba. Compuesta en su totalidad por 15 libros escritos a lo largo de prácticamente toda su vida, se ha articulado tradicionalmente en tres series, o ciclos, ordenados cronológicamente: La serie de los robots (o ciclo de la Tierra); la trilogía del Imperio Galáctico, y el Ciclo de la Fundación (o ciclo de Trantor). Fundación e Imperio es la segunda novela del denominado Ciclo de Trantor, o Trilogía original de la Fundación, y está precedida por Fundación (1951) y seguida por Segunda Fundación (1953). Con posterioridad, cuando la saga ya era considerada una de las obras más relevantes de la historia de la ciencia ficción, Asimov decidió agrandar el ciclo con dos precuelas (Preludio a la Fundación (1988) y Hacia la Fundación (1993)) y dos secuelas (Los límites de la Fundación (1982) y Fundación y Tierra (1983)), que dotaron su “galaxia” de una mayor unidad, aunque estas últimas obras no alcanzan la grandeza de las originales.

Fundación e Imperio, como buena parte de los libros que tenemos actualmente de Asimov, es la compilación de recopilaciones más breves que habían ido apareciendo independientemente, años antes, en diversas publicaciones de ciencia ficción. En el caso que nos ocupa, la obra se articula en dos partes, que se corresponden a dos relatos largos que Asimov publicó en 1945 en Astounding Magazine con los títulos de “La mano muerta” y “El Mulo” (este último ganador del prestigioso premio Hugo). Dada la complejidad y magnitud del tema de la Fundación, el autor previó un breve prólogo en la novela, donde nos pone en antecedentes. De esta manera, el lector neófito o poco acostumbrado a la mitología galáctica de Asimov se puede familiarizar rápidamente con la historia de la saga: Hari Seldon fue el único científico de su tiempo que, gracias a la psicohistoria, se dio cuenta de la lenta pero inevitable decadencia del grandioso Imperio Galáctico, y para evitar el largo y engorroso periodo entre la decadencia de un Imperio y el resurgimiento del siguiente, estableció dos fundaciones a «extremos opuestos de la Galaxia», situadas de tal forma y manera que lo que debía durar milenios sucediera en un lapso de tiempo mucho más razonable. En esta segunda parte de la trilogía asistimos precisamente al enfrentamiento entre el viejo Imperio agonizante y la (primera) Fundación.

La primera parte de la novela, bastante más breve que la segunda, lleva por título “El General” y nos habla del enfrentamiento entre el último gran general del Imperio Galáctico, Bel Riose, y la Fundación, en aquellos momentos un pequeño reducto insignificante que comienza a tomar protagonismo desde el silencio y el anonimato de la periferia. Si entendemos esta parte en un sentido introductorio, de toma de contacto y profundización en las tripas de la psicohistoria, resulta muy interesante y formativa. Según leemos, esta teoría matemática

Demostró ser el instrumento más poderoso que jamás haya sido inventado para el estudio de la humanidad. Sin pretender predecir las acciones de individuos humanos, formuló leyes definidas capaces de análisis y extrapolación para gobernar y predecir la acción en masa de grandes grupos humanos.

Es decir, quien pueda entender los designios de la psicohistoria será capaz de predecir qué sucederá en el futuro y, en consecuencia, de controlarlo. Y ese es el papel que jugó en el pasado Hari Seldon, organizando dos Fundaciones situadas a extremos opuestos de la galaxia y preconizando la llegada de un Segundo Imperio Galáctico.

Todo conspira matemáticamente y por tanto inevitablemente para el desarrollo de un Imperio Universal.

Por eso nada parece posible contra ese futuro inevitable.

Las palabras son pobres sustitutivos de las ecuaciones matemáticas.

Este es el desafío que acepta Bel Riose, y que (inevitablemente también) lo acaba llevando al fracaso.

La segunda parte, situada bastantes años más tarde y con la Fundación en pleno apogeo, se titula “El Mulo”. A pesar de ser bastante más extensa, presenta también una trama más elaborada y con personajes mucho más fascinantes: el matrimonio formado por Toran y Bayta, el capitán Pritcher, el psicólogo Ebling Mis, el grotesco clown Magnífico o su alter ego-antagonista, un mutante misterioso al que prácticamente nadie ha visto nunca pero de quien se cuenta que tiene un poder mental capaz de alterar las emociones humanas, denominado el Mulo. Armado con esta habilidad, el Mulo se esfuerza para unir los reinos periféricos de la Fundación y erigirse en gobernante de un nuevo Imperio. Y en contra de cualquier predicción, parece que está en disposición de conseguirlo.

El Mulo es una figura añadida, no prevista por la psicohistoria de Seldon.

De la misma manera que en la serie de los robots Asimov nos explicaba primero las tres leyes de la robótica para desafiarlas después, aquí nos ha explicado las líneas maestras de un plan infalible en el primer relato para narrarnos en el segundo como, a causa de esta aberración imposible de prever que es el Mulo, el Plan de Seldon parece contra todo pronóstico abocado al fracaso. La única esperanza es localizar la Segunda Fundación y ponerse en contacto con sus habitantes para que detengan los planes del Mulo. Sólo así se podrán enderezar los destinos trazados por Hari Seldon.

El desenlace del relato es una auténtica obra maestra, donde Asimov nos demuestra que tras su formación científica había un espíritu plenamente humanístico. Tras la tecnología, nos viene decir, siempre hay un corazón que late. Con prodigiosa habilidad, pues, relata un dramático acto final donde asistimos a la revelación de la identidad del temido Mulo, un auténtico titiritero que les ha hecho bailar a todos (casi literalmente) al son de su melodía mental. Borrada la pista hasta la Segunda Fundación, ni los miembros de la resistencia podrán advertir del Mulo ni el Mulo podrá borrarlos del mapa antes de tiempo. Como el fin de la primera parte, esta conclusión nos invita a leer (inevitablemente) el episodio final de la trilogía (Segunda Fundación), donde tendrá lugar el choque definitivo y se dilucidarán los destinos de la Galaxia. Sólo entonces sabremos, por fin, hasta donde llega la infalibilidad de la psicohistoria y el don profético de Hari Seldon.

Relatos contenidos en este volumen:
El General ★★★★
El Mulo ★★★★★

Ciclo de La Fundación:
Preludio a la Fundación
Hacia la Fundación
Fundación ★★★★★
Fundación e Imperio ★★★★★
Segunda Fundación ★★★★★
Los límites de la Fundación
Fundación y Tierra
Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @CiFiCAT

dgenis has 207 posts and counting.See all posts by dgenis

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.