ANNA (2016) – Niccolò Ammaniti

Autor: Niccolò Ammaniti
Título: Anna
Año: 2016
Editorial: Anagrama
Páginas: 304
ISBN: 9788433979605
Valoración: ★★★

 

La pantalla se ilumina y aparece un chiquillo de apenas cuatro años que recorre los pasillos de un hospital. Está rodeado por mucha gente pero en realidad está solo: todos han muerto, incluida su madre, a causa de una extraña enfermedad. El niño aferra su trenecito de juguete mientras deambula entre los cadáveres en busca de una salida. Por fin la encuentra y podemos apreciar lo que le espera en el exterior. Fundido a negro. La novela tiene un inicio muy visual y potente que rememora la novela de John Wyndham o la película de infectados de Danny Boyle.

Sicilia, año 2020. Hacemos un salto y viajamos hacia el futuro. Vemos a Anna, una chica de trece años, que camina a lo largo de una carretera. A su alrededor se observa un paisaje devastado. La huella del hombre se ha visto reducida a restos carbonizados a causa de los incendios o, en el mejor de los casos, ha sido devorada por la naturaleza. Los campos cercanos están desiertos y tan solo se observa la presencia de algunos grupos de perros salvajes. El contacto con otros seres humanos es improbable y muy poco recomendable, no en vano existe la posibilidad de encontrarse con los niños azules. Encontramos aquí más referentes: a McCarthy y al omnipresente Manuel de Pedrolo. Llegados a este punto podemos saber qué hallaremos en las páginas de Anna.

El autor romano Niccolò Ammaniti nos propone un futuro no muy lejano en el que los adultos han fallecido a causa de una plaga. Niccolò pone mucha atención en presentarnos a todos y cada uno de los personajes: de esa manera sabemos que Anna y su hermano pequeño, Astor, tenían nueve y cuatro años respectivamente cuando el virus originado en Bélgica se llevó a sus padres. Poco a poco las caras de los mayores se han ido difuminando (papá y mamá, el abuelo Vito, la yaya Mena,…) y también han desaparecido cosas que facilitaban su día a día como la comida y la electricidad. La oscuridad primigenia vuelve a ser una realidad incluso en los corazones de los pocos chavales que aparecen en el relato, los últimos supervivientes. En este punto de la historia la sombra de William Golding es más que evidente.

Antes de morir su madre les legó un objeto muy valioso: un cuaderno de tapas duras donde se enumeran LAS COSAS IMPORTANTES. Se trata de una recopilación de consejos y normas que tendrán que cumplir si quieren sobrevivir. Anna se verá forzada a madurar de forma prematura pues tiene que cuidar de su hermano pequeño y transmitirle dichos conocimientos. Y es que en los albores de la adolescencia el virus abandona el periodo latente y se manifiesta con rotundidad. Anna bordea ese límite que supone la madurez sexual y desconoce cuánto tiempo podrá pasar junto a Astor.

Sobrevivir en el día a día se puede considerar una pequeña victoria. Anna se ve forzada a realizar excursiones cada vez más largas en su afán por encontrar comida y medicamentos. Para salir adelante es importante tener buenos compañeros de viaje. Los de Anna y Astor serán un perro tozudo pero valiente y un chico esmirriado que va en bici y luce un sombrero de cowboy que responde al nombre de Pietro. Los hermanos abandonarán el hogar y viajarán con sus nuevos compañeros en busca de nuevos horizontes más allá del núcleo rural de Castellammare. Se alejarán del bosque mágico para adentrarse en ruinas habitadas por fantasmas y verán de cerca a los gigantes de humo surgidos de los incendios. En esos días aciagos circulan multitud de leyendas. Algunas hablan de personas mayores que han vencido a la enfermedad y que perviven en cuevas subterráneas; otras nombran a Picciridduna, una especie de bruja que es capaz de curar el mal que causa la epidemia. A los protagonistas les tocará descubrir si estas historias son ciertas o, por el contrario, no son mas que simples habladurías.

Anna es una notable historia mezcla de realidad, fantasía y ciencia-ficción. Sus referentes son claros y Niccolò Ammaniti no se esconde al tejer en la novela un diorama que nos acerca a El señor de las moscas. El autor nos habla de la pérdida de la inocencia y del paso a la edad adulta: se trata de una historia de aprendizaje en una sociedad futura que bien podría ser la nuestra. Niccolò se muestra crítico con el rumbo que está tomando la humanidad y plantea un escenario posible para un futuro no muy lejano. Creo que es injusto tildar a esta novela de juvenil, pues trata temas y hechos que poco o nada tienen de inocentes. La crudeza y la potencia visual de su primer tramo (memorables son la fiesta del fuego en el hotel o el rito funerario que realiza Anna con su madre) se desvanecen a medida que pasamos las páginas; por desgracia a medida que avanza la trama puede llegar a generar cierta indiferencia en el lector. Por otro lado los puntos fuertes de la novela son los sólidos fundamentos emocionales que el autor confiere a sus personajes, unos chavales que fácilmente se ganan un rincón en nuestro corazón, unos valientes protagonistas que apuestan por la esperanza pese al oscuro futuro que les espera.

Antoni Herrero

Antoni Herrero

Compagina el terror, la fantasía y la ciencia ficción con su trabajo de programador Cobol. Es el autor de la web de reseñas Desde Otranto.

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