LA MALA MUJER (2008) – Marc Pastor

Autor: Marc Pastor
Título: La mala mujer (La mala dona)
Año: 2009 (2008)
Editorial: RBA
Páginas: 256
ISBN:9788498674620
Valoración: ★★★★

 

Hoy en día, el nombre de Marc Pastor es de sobras conocido por los amantes del género fantástico (y me atrevería a decir que también por buena parte de los que no son lectores habituales de este género) y goza de una merecida reputación, tanto en lengua catalana como (cada vez más, también) en lengua castellana. Y en otras. Basta dar un vistazo al número de libros vendidos y a las críticas de su último libro, Farishta (2017), para darnos cuenta de que esto es así. Ahora bien, esta envidiable condición seguramente tiene mucho que ver con la repercusión que tuvo hace algunos años (2008) el segundo de sus libros, el que reseñamos precisamente hoy: La mala mujer.

Los éxitos literarios (o cinematográficos, o musicales, o…) son como la presencia de medusas en la playa, o como lo que tardarás en hacer un recorrido si viajes con la Renfe: es decir, no se pueden prever. Y los éxitos estratosféricos aún menos. Pero sí se pueden explicar, a toro pasado. ¿Qué ha hecho de La mala mujer, pues, un libro récord de ventas? ¿Por qué ha sido traducido a una docena de lenguas? ¿Qué ha llevado el impenetrable mundo literario anglosajón a mostrar interés por él y a dispensarle entusiásticos elogios?

En primer lugar, me atrevería a decir que ha jugado muy a favor el propio género, que en este caso no es exclusivamente el fantástico (a pesar de la presencia de algunos sutiles elementos fantásticos), sino el negro o policíaco. De hecho, el libro ganó el I Premi Crims de Tinta. Así pues, y a pesar de lo paradójico del caso, podemos decir que el salto a la fama del más popular de los autores vivos de fantástico en lengua catalana vino de la mano de una obra eminentemente realista, como corresponde a una novela negra: bien situada en un lugar concreto (Barcelona), en una época muy bien delimitada (inicios del siglo XX), en un ambiente que se presta a la crítica social (los barrios bajos y los personajes marginales) y basada (como muy convenientemente se encarga de publicitar la contracubierta) en un hecho real. La realidad: el salvavidas que dispensa seguridad a las grandes editoriales, en la misma medida que beneficios.

Efectivamente, La mala mujer es una novela con un pie y medio en esta realidad (tan sobrevalorada en la literatura), pero no podemos menospreciar tampoco este otro medio pie, que de vez en cuando pisa la línea que separa este mundo del otro, del ficticio e irreal. El libro, como a estas alturas ya debe saber todo el mundo, aborda ciertamente el caso real de la conocida como “vampira de la calle Ponent”, o “de Barcelona”. Enriqueta Martí. Una secuestradora, proxeneta y asesina de niños que existió en la ciudad condal aquella época, pero que la historia se ha encargado de distorsionar hasta convertirla en una auténtica leyenda negra de la ciudad. Nuestro particular Jack el Destripador.

Enfrente, o tras sus pasos sería más acertado decir, encontramos una pareja de policías de maneras expeditivas y vidas poco edificantes. El inspector Moisés Corvo y su compañero Juan Malsano serán los únicos interesados ​​en averiguar qué se esconde detrás de la desaparición de varios hijos de prostitutas, lo que los llevará por los ambientes y las situaciones más sorprendentes e irreales que nos podamos imaginar. Barcelona es territorio literario, y ésta no es la primera pareja policial que se pasea por ella, a través de las páginas de un libro. Quizá sea cosa mía, pero siempre que leo sobre algún detective canalla barcelonés me resulta imposible sustraerme al recuerdo de Pepe Carvalho, del gran Vázquez Montalbán, o al de aquel hilarante detective anónimo y un tanto loco de Eduardo Mendoza, dos de los autores que mejor han sabido retratar el alma popular y pintoresca de la Barcelona preturística. Ahora bien, en la pareja Corvo-Malsano también hay mucho de los clásicos Dupin y Holmes. Al primero le debe la truculencia de aquellos famosos “Asesinatos de la rue Morgue”, el primer relato detectivesco jamás escrito; al segundo, el modelo de la pareja detectivesca, que tan pródiga ha sido tanto en literatura como en cine: si Corvo hace de Holmes, Malsano actúa en el papel de Watson. Esto, sumado al relato de Robert Louise Stevenson “Los ladrones de cuerpos” conforma el cañamazo sobre el que se sustenta la parte argumental de nuestra novela.

Pero ya he dicho que Pastor deambula por la fina línea que separa realidad de ficción. Y si los referentes de sus personajes son arquetípicos de la novela realista (aquellos que basan sus acciones en un uso absoluto de la razón y el intelecto), en cambio los modos de Corvo son menos racionales y más intuitivos, y en más de una ocasión palpamos el desprecio de nuestro detective por sus homólogos de la ficción. La mala mujer se basará en un caso real, pero Pastor no puede disimular (ni quiere, seguramente) su amor por el género fantástico: desde el tema de los viajes en el tiempo (tan presente en todo su ciclo de Corvoverso, pero no aquí ) hasta los clásicos del terror gótico: El primer capítulo, sin ir más lejos, tiene un innegable sabor a Frankenstein. Y a Drácula. Y a Jekyll y Mr. Hyde. Y a Dorian Gray. Y a …

Ahora bien, incuestionablemente allí donde el autor arriesga más es en la voz narrativa de la novela. Desafiando estas tesis del realismo que decía, quien nos cuenta la historia de La mala mujer no es el propio Corvo, como sería de prever en una novela negra (el detective alcohólico, violento y amargado que nos hace partícipes de sus angustias vitales en primera persona), sino un personaje mucho más etéreo: la Muerte. Son varias las críticas que han destacado esta elección como un acierto. Personalmente, al principio me dio la impresión de que el autor había querido introducir algún elemento original por el simple hecho de diferenciarse de las novelas por el estilo, sin atender demasiado a las exigencias internas de la obra, lo que no hacía que viera el recurso con muy buenos ojos. Hasta el final. Entonces sí, la elección queda plenamente justificada.

Pastor domina los tempos narrativos como nadie. Aficionado al cine y a las series de televisión, es capaz de trasladar al terreno literario algunas de las técnicas del séptimo arte para dejarnos clavados en el sofá leyendo sus libros sin descanso. Ávidamente. Grandes dosis de acción, diálogos vívidos que predominan por encima de las descripciones, personajes de moralidad ambigua, ironía y sentido del humor rayando en el cinismo más descarnado, etc. Pastor congenia con el lector actual como pocos autores y seguramente esto sea lo que explica su éxito, por encima de todo lo demás. Esto, y el hecho de que escribe maravillosamente bien. Por último, una recomendación: si leéis La mala mujer leed también (antes o después, eso en el fondo da igual) Bioko. Es la mejor manera de empezar a entender qué es esto del Corvoverso.

Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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2 thoughts on “LA MALA MUJER (2008) – Marc Pastor

  • 1 agosto, 2017 at 11:10 am
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    Me compre Bioko en el Celsius por que me impresiono Farishta y tengo necesidad por seguir. Es una pena que muchos de sus libros ya estén descatalogados en castellano. Menos mal que con la película de El año de la plaga también llegará una reedición del libro, y esperemos que con La mala mujer también, que tienen buena pinta. Viva el Corvoverso. Un abrazo^^

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    • Daniel Genís
      1 agosto, 2017 at 12:08 pm
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      Bioko es muy distinto a Farishta. Más oscuro y violento. Te recomiendo, al terminar, coger (si lo encuentras) La mala mujer. Lo de las reediciones no sé como anda. Algo me dijeron sobre mal rollo entre la editorial y el autor, y poco interés de RBA en publicitarlo. Cosas que pasan…

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