SIEMPRE HEMOS VIVIDO EN EL CASTILLO (1956) – Shirley Jackson

Autor: Shirley Jackson
Título: Siempre hemos vivido en el castillo (We have always lived in the castle)
Editorial: Random House
Año: 2012 (1956)
Páginas: 224
ISBN: 9788495587893
Valoración: ★★★

 

La literatura norteamericana está llena de personajes que se han convertido en mitos conocidísimos al otro lado del Atlántico pero que apenas se conocen aquí. Hablamos de obras como Homer y Langley de E. L. Doctorow, de la señorita Amelia de la La balada del café triste de Carson McCullers o de las hermanas Blackwood de la obra que nos ocupa. Afortunadamente, este vacío se está llenando con la tarea de editores capaces de hacer descubrir a los lectores obras que deberían ser fondo de armario de cualquier colección que se precie y que dignifican las editoriales que apuestan por ellas.

Las hermanas Blackwood, Merricat y Constance, son dos chicas que viven en una mansión, llena de objetos que han ido acumulando las diversas generaciones de Blackwood, aisladas del mundo. Con ellas convive su tío minusválido, Julian, obsesionado en escribir unas memorias que no escribe y preservar unos documentos que únicamente él entiende. Sólo Merricat rompe este aislamiento cuando va a la compra al pueblo, pero debe enfrentarse a la hostilidad de los vecinos que no les basta a mirarla mal, sino que también le cantan una canción odiosa para recordarle el pasado y que vive con gran angustia:

-Siempre es una gran alegría cuando vienes del pueblo -dijo Constance; se detuvo y me sonrió-. En parte porque llevas comida a casa, claro. Pero en parte porque te echo de menos.

-Para mí es una gran alegría volver a casa del pueblo -le dije.

Este aislamiento también se rompe regularmente por la visita de Helen Clarke, a quien acogen con cortesía forzada, ya que ella quisiera hacer salir las chicas de aquel caserón, cuando Constance no tiene ninguna intención de moverse de allí dentro.

Los primeros capítulos, pues, son un expositor de la vida cotidiana de la familia Blackwood o, mejor dicho, de lo que queda, porque poco a poco se va sabiendo que en una cena a los padres de la chica, un hermano y la mujer del tío Julian murieron envenenados por arsénico, que alguien había puesto en la azucarera. Y es que este es el motivo que lleva al odio mutuo entre los aldeanos y las Blackwood: aquella cena familiar que terminó con tragedia y se van dando informaciones con cuentagotas en el transcurso de la novela.

El equilibrio dentro de la casa se rompe cuando llega Charles Blackwood -un fantasma, un demonio, un forastero más-, en realidad es un primo, que intenta seducir (y en cierto modo lo consigue) a Constance, mientras que recibe todas las animadversiones de la pequeña Merricat, que se verá abocada a su mundo interior extraordinariamente rico, acompañada del gato Jonas. Constance completamente seducida por Charles no será capaz de ver el objetivo que tiene el primo, en cambio Merricat, que tampoco se da cuenta de su objetivo, la odia profundamente por el hecho de alterar la cotidianidad de la casa. Así, estos dos personajes terminan en una guerra abierta que tendrá graves consecuencias para toda la familia y para la mansión Blackwood:

Decidí que pedir a Charles que se fuera sería lo siguiente que haría, antes de que llegara a todos los rincones de la casa y no se le pudiera erradicar.

Ahora bien, a pesar de todos los embates, y a pesar del pasado que finalmente es conocido y en cierto modo sorprendente, aunque se intuye, las dos hermanas se mantienen unidas en una vida que les es feliz, alejadas de la hipocresía de la gente del pueblo.

Escrita en una prosa muy agradable y con un ritmo pausado pero emocionante, Shirley Jackson crea todo un mundo en esta novela con unos personajes a los que enseguida coges cariño, a pesar de la excentricidad que se compensa de sobra con la ingenuidad de la protagonista. Además, la novela mezcla diferentes géneros, tiene un punto de fantasía, de novela negra, de costumbrismo estadounidense… sin acabar de ser nada de esto por completo y que nos lleva a preguntarnos cómo es que personajes y obras tan interesantes no gozan de la repercusión que deberían.

Enric Bassegoda

Enric Bassegoda

Doctor en Filología. Profesor de lengua catalana en secundaria. Ha publicado varios relatos y ha ganado el Premi Ictineu 2016 a mejor cuento fantástico en catalán.

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3 thoughts on “SIEMPRE HEMOS VIVIDO EN EL CASTILLO (1956) – Shirley Jackson

  • 14 junio, 2017 at 10:10 am
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    Felicidades por el blog. Me parece de lo más útil e interesante!!!

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  • Enric Bassegoda
    14 junio, 2017 at 4:37 pm
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    Gracias por el comentario DARTH V. ¿Te has leído el libro? ¿Qué te pareció?

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