ARAÑAS DE MARTE (2017) – Guillem López

Autor: Guillem López
Título: Arañas de Marte
Editorial: Valdemar
Año: 2017
Páginas: 246
ISBN: 978-84-7702-856-7
Valoración: ★★★★★

 

Existen arañas en Marte. Ya se sabía desde hacía tiempo. Al menos desde que David Bowie las inmortalizó en el ’72 en su álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, considerado una de las piedras de toque del glam rock. Un cuarto de siglo más tarde, la Mars Global Surveyor descubrió que, efectivamente, en Marte había arañas. No se trataba de ningún artrópodo extraterrestre, sino de formaciones geológicas radiales propias de la región polar austral de este planeta que, observadas de manera individual (estructuras redondas y lobuladas), podían hacer pensar en raíces, ramas o telarañas. Además, suelen tener un cráter en su epicentro. Un pozo, vaya… Desde hace muy poco, y gracias al escritor castellonense Guillem López, las arañas marcianas también campan por la Tierra.

Las Arañas de Marte de Guillem López no tienen nada que ver con Bowie ni con las estructuras observadas hace casi veinte años por la sonda de la NASA, sino con el título de una novela de ciencia ficción de serie B que aparece mencionada en diferentes ocasiones a lo largo del libro. El típico bolsilibro de invasiones alienígenas, que en este caso, en vez de conquistar el planeta como los marcianos de Wells, por las armas, lo que hacen es conquistar nuestras mentes. Poseen la gente, en la línea de unos trífidos o unos ultracuerpos. Este otro Arañas de Marte se convierte en el conjunto de nuestro libro en símbolo y realidad a la vez. Efectivamente, Arañas de Marte es, entre otras muchas cosas, un libro de ciencia ficción dentro de otro libro, mucho más difícil de etiquetar, pero que en cualquier caso (y esta es una valoración muy personal) podemos dudar que realmente sea de ciencia ficción.

Nos situamos en un futuro próximo. Hanne y Arnau, los protagonistas del libro, hace un año que perdieron a su hijo trágicamente, siendo muy pequeño. Siguiendo el consejo de su terapeuta, celebran su recuerdo con una fiesta, con amigos. Así comienza la novela. Guillem López toma este suceso traumático y radical y lo convierte en la excusa argumental de su libro, un viaje extraordinario que nos llevará por los laberínticos procesos mentales de la demencia, la angustia y la desesperación de unos padres destrozados por un hecho tan inconcebible como la muerte de un hijo.

Y es que perder un hijo es una perversión natural, el derrumbe de nuestras previsiones burguesas en la Europa del futuro.

El foco del libro recae en Hanne, la madre. Es a través de ella, de sus ojos, de su mente, que conoceremos la historia de cómo se conocieron con Arnau, de cómo tuvieron el hijo, de la pérdida. El autor alterna ahora un capítulo en el presente ahora un capítulo en el pasado para presentarnos todos estos hechos. Los que conozcan a Guillem López de obras anteriores (Challenger, La polilla en la casa del humo) ya sabrán que precisamente la configuración del artefacto narrativo, la exposición de los hechos, el despliegue de la prosa…, son las mejores bazas del autor castellonense. Sin desmerecer las historias que nos cuenta (sublimes siempre), la forma en que nos las sirve es lo que nos hace permanecer pegados al sofá pasando las páginas ávidamente, cada vez con la mandíbula más desencajada.

Es a través de Hanne, pues, que vemos como el mundo se les viene encima a estos padres, como se derrumba, como se abre un abismo a sus pies. Literalmente. Y es precisamente esta literalidad lo que da la pátina fantástica al libro. El fin del mundo que llega a Valencia, el pozo insondable que se abre en el comedor de casa… son, y no son, de verdad. Son porque están en la mente de Hanne, y eso los hace reales. No son porque Hanne vive al margen del mundo real, en su particular mundo de las maravillas. Por todo ello, la multiplicidad de escenarios, a veces incluso contradictorios, excluyentes, alternativos, son constantes. Acabamos de leer algo y en el capítulo siguiente leemos que sucedió todo lo contrario. ¿Una locura? ¿La multiplicidad de caminos que se bifurcan que apuntaba Borges? ¿El típico recurso de confundir sueño con vigilia? ¿La existencia de multiversos? No me parece que la cosa vaya por ahí.

Quizá todo el problema de Hanne radica en que su cerebro no solo genera múltiples posibilidades sino que las percibe. Quizás sus recuerdos son reales, excepto que son de otro lugar y otro tiempo y viajan en ambos sentidos. 

Arañas de Marte nos habla de otro tipo de universo, el de la mente. Tanto o más desconocido que el otro, el exterior. Tanto o más vasto, ya que existe absolutamente todo, en la mente humana: lo que es y lo que puede ser. Basta con que Hanne piense algo para que esa posibilidad deje de ser eso, mera posibilidad, y se convierta en real. A través de los procesos cuánticos, el cerebro de Hanne confunde sueños, recuerdos y realidad, y crea un intrincado de realidades paralelas a la Realidad (en mayúscula). Al final, sin embargo, ante la infinitud de ramificaciones, resulta imposible discernir cuál es la realidad “real”, si es que existe una más verdadera que las otras. Quizás estemos más cerca de lo que parecía del descubrimiento de la Mars Surveyor: el entramado de realidades que ha generado el cerebro de Hanne son como raíces, ramas o telarañas. Curiosamente, también las conexiones neuronales recuerdan la estructura radial de una telaraña.

Corretean con sus patitas de cristal sobre la fina tela de la realidad.

Deben existir muchas maneras de hacer partícipe al lector de este proceso, pero cabe decir que Guillem López no escoge la más sencilla, precisamente. No leemos sobre los actos de Hanne, ni siquiera sobre lo que hace o dice. Leemos directamente las cosas como las piensa. Estamos en la cabeza de la paciente y vemos sus pensamiento. Pero Guillem López no hace uso del monólogo interior, quizás la forma más tradicional para acceder a los pensamientos de los personajes, sino que prefiere un narrador externo, en 3ª persona, con lo cual dota a la lectura de una objetividad chocante, en todo este universo tan subjetivo. Pero efectiva. Hace poco leí una novela con un propósito similar, el de hacernos partícipes de un proceso de demencia desde la misma mente del enfermo, a pesar de que usaba recursos diferentes, como la 1ª persona. En aquella ocasión, sin embargo, la experiencia no me acabó de dejar satisfecho. Aquí, en cambio, hay que decir que el experimento funciona mucho mejor.

Mucho más cerca de la novela psicológica que de la de ciencia ficción, Arañas de Marte es una demostración extraordinaria de las posibilidades del género fantástico cuando se usa con maestría. Y Guillem López, si algo es, es un maestro en el arte de contar historias. Se preguntaba con sorna Arthur C. Clarke (que también tuvo su particular historia de amor con el planeta rojo): “Who says that science fiction has nothing to do with the real world?” Pues eso: ¿quién?

Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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One thought on “ARAÑAS DE MARTE (2017) – Guillem López

  • 18 mayo, 2017 at 11:14 am
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    Estoy a puntito de terminarlo (a falta de 3 capítulos) y concuerdo bastante con la reseña. Quizás no me este gustando tanto por que me faltan un hilo central o conductor, pero esos vaivenes al pasado, presente y futuro que ponen en duda toda la realidad establecida son más que interesantes 🙂

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