Artículo: El feminismo en el manga. El sol naciente ha salido

Japón, la nación más industrializada y avanzada tecnológicamente del planeta, es también uno de los países con menos igualdad del mundo.

Japón, la nación más extremadamente machista, donde la mujer es básicamente considerada como objeto complementario de un hogar familiar, tan necesario como una cocina o un baño.

Japón, la nación con la sociedad más alienada con su gobierno y sus tradiciones que jamás haya soñado cualquier fascista melómano. Donde decir algo en contra del “estatus quo” es tan impensable como que aquí en Europa se nos negara el derecho a hacerlo.

Japón, todo el cómic japonés es manifiestamente misógino y machista.

Japón… Una vez más, no hemos entendido nada.

Vamos a ver…

Sí, el manga tiene un gran porcentaje de contendido erótico y sexual, orientado exclusivamente a un público masculino, Cuerpos de curvas perfectas, pero preferiblemente no desnudos. Escenas muy eróticas, pero que no lleguen al coito. Pues así es, erotismo absurdo, que no llega a nada. Excepto en su versión pornográfica con el Hentai, donde se suele traspasar todos los límites razonables, desde sado a gore pasando por todas las perversiones inimaginables.

Esto ha sido con lo que nos hemos quedado, en parte culpa nuestra porque en Europa todavía somos muy machistas y es el contendido que queremos consumir. Pero lo que muchos desconocen es que el manga ha sido y es una de las puntas de lanza del movimiento feminista japonés, y aunque el movimiento feminista está retrasado con respecto a su homólogo occidental, la ficción representa una importante válvula de escape, así como un espacio de reconocimiento e identificación, en donde muchísimas autoras dibujan y escriben historias exclusivamente para mujeres.

Shôjo es el nombre que recibe este género de publicaciones dedicadas a un segmento de potenciales consumidores: mujeres jóvenes, y por extensión todo lo editado para ellas. Y hoy rompería una lanza en favor de la liberación sexual si estuviera en casa. Pero como estamos en Japón y esto es Manga, vamos a romper la varita de Sailoor Moon. Así que vamos a ver las 5 claves para entender el Shôjo: —¡Varita mágica dame el poder!

 

Clave 1: La princesa caballero, creado por Osamu Tezuka en 1954 y editado por Kōdansha.

La historia de una princesa que debe ser criada como niño para cumplir la voluntad de su pueblo. Sí, sí, agárrate fuerte a la silla, el creador de Astroboy también era un gran defensor de la igualdad de sexos. Por cierto, me pregunto ¿de donde sacó Disney su argumento para Mulan?

Clave 2: La Rosa de Versalles, creado por Riyoko Ikeda en 1972 y editado por Shueisha.

Esta historia está ambientada en la Francia del siglo XVIII, y por tanto basada en personajes reales, pero con interpretación propia de la autora, que hace uso de su imaginación para darnos su visión de los hechos, insertando un personaje ficticio, Lady Oscar, una mujer criada como varón para convertirse en la protectora de los reyes franceses. Es una de las obras más reconocida del Shôjo, pues no solo fue una de las historias pioneras dirigidas a un público femenino, sino que en ella se establecieron muchos de los tópicos del género, siendo una influencia para los demás mangakas de las siguientes generaciones.

Clave 3: Sailor Moon, creado por Naoko Takeuchi en 1992 y editado por Kōdansha.

Trata sobre una adolescente común y corriente hasta que se entera de que forma parte de las Sailor Senshi y debe defender la virtud del ser humano y a la princesa lunar, peleando contra el mal.  Hoy en día, la figura de Serena Tsukino, la protagonista de la serie, es un estandarte e icono, en la lucha de lo que las mujeres pueden lograr: empoderamiento y valor para hacer lo que desean.  Además, su versión en anime fue una de las más censurada en occidente al incluir una relación sentimental entre dos chicas, Sailor Uranus y Sailor Neptune.

Clave 4: Nana, creado por Ai Yazawa en 2000 y editado por Shueisha

La historia cuenta los romances de dos chicas antagónicas que comparten nombre. Acompañamos a sus dos protagonistas durante el inicio de sus nuevas vidas tras independizarse en Tokio. Las peripecias de estas chicas son a día de hoy uno de los mangas más vendidos (con más de 22 millones de copias da una pequeña idea de la gran influencia de este tipo de publicaciones).

Clave 5: Candy Candy, creado por Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi en 1975 y editado por Kōdansha.

Quizás reconoceréis este género de manga si hablamos del más conocido en España, Candy Candy, las vivencias de una chica huérfana llamada Candice “Candy” White. Desde su abandono de bebe en Hogar de Pony hasta su madurez. Su versión anime que se retransmitió en España en 1984 es sin duda la serie que más hizo por la igualdad de género, pues hizo llorar a telespectadores por igual, niños y niñas.

 

¿Soprendidos? Pues sí, la lucha para la igualdad de los derechos de la mujer viene de lejos. Casi me atrevo a afirmar que, en ninguna forma artística, época o cultura ha tenido tanto protagonismo la mujer (en su triple faceta de creadora, protagonista y receptora) como en el manga.

Si os sentís confundidos o creéis que este tipo de cómic son estereotipos y no representativos del feminismo, no os preocupéis, es simplemente que continuáis viéndolo con mirada occidental.

Carlos Acedo

Carlos Acedo

Aficionado a la programación informática. Culturalmente disperso. Le apasionan los géneros fantásticos. Él es también @Tendenciaweb y Girona Fictícia.

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3 thoughts on “Artículo: El feminismo en el manga. El sol naciente ha salido

  • 8 Marzo, 2017 at 10:38 am
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    Aquest mes de febrer, varem fer tertúlia amb Nausicaä a la biblioteca, tota una experiència un manga per adults amb una tertúlia de persones que la més jove passa de la seixantena, i els va agradar, no a tots, però els va agradar, i sobre tot els va sorprendre que els agradés, i que els fills a la quarantena diguessin, llegeixes manga… doncs jo et puc dir altres… Però de tots els tòpics sobre el manga, que era infantil, que no tenia argument, que era violent, que no tenia rerafons, el que va costar més va ser que era masclista i que la societat japonesa ho era, i explicar que el manga havia estat una eina d’igualtat tant pels papers de dones, com per que a nivell professional les dones obtenen un bon reconeixement social, que tan costa no al Japó, si no aquí, i a qualsevol punta de món. Per això ara mateix estic compartint el vostre article amb les meves usuàries, i l’any que bé, que provarem amb al Mononoké, o l’Aya de Yaupougon, una protagonista de còmic africana que trenca tòpics sobre el feminisme a Àfrica també… perquè el còmic té registres que li permeten dir coses que arriben a un grup d’impacte important per canviar les coses.

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    • Carlos Acedo
      8 Marzo, 2017 at 7:35 pm
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      Para eowin32002 muchas gracias por compartir y suscribo todo lo que comentas, el manga se está convirtiendo en una herramienta de reclamación de valores fundamentales como la igualdad de las mujeres, por desgracia a nosotros solo nos llega una parte del increíble catalogo que se publica en Japón, el más comercial y casi siempre el más machista. Y cuando llega se suele interpretar de forma incorrecta.
      El caso más llamativo es el de Sin Chan en donde su autor hace una crítica descarnada de los valores de la sociedad japonesa. Aquí se interpretó como una serie para niños, cuando nunca lo ha sido. Hace falta todavía mucha pedagogía y difusión para poder disfrutar del verdadero manga.

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