MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA (2015) – Lucia Berlin

Autor: Lucia Berlin
Título: Manual para mujeres de la limpieza (A Manual for Cleaning Women)
Editorial: Alfaguara
Any: 2016 (2015)
Pàgines: 432
ISBN: 9788420416786
Valoració: ★★★

 

La historia de Lucia Berlin (1936-2004) como escritora es sorprendente. Durante su vida publicó 76 relatos en diferentes revistas que reunió en tres volúmenes durante la década de 1990, el primero de los cuales, Homesick, incluso fue galardonado con el American Book Award de 1991. Con todo, ni este ni las otras recopilaciones tuvieron demasiado eco mediático y quedaron, como la misma autora, en un segundo plano literario. No fue hasta 2015 cuando apareció una antología preparada por Stephen Emerson con el título de Manual para mujeres de la limpieza, que enseguida tuvo un gran eco mediático, así como de público, ya que consiguió vender más ejemplares que toda su obra anterior junta. Desgraciadamente, como ocurre muy a menudo, Berlin ya hacía once años que estaba muerta. En castellano, llegó un año después de la mano de Alfaguara, con traducción de Eugenia Vázquez Nacarino.

Pero ¿qué tiene Lucia Berlin que gusta tanto ahora? Es difícil de decir, porque el mundo no ha cambiado demasiado para entender su narrativa de una manera diferente. En sus relatos podemos seguir dos trasfondo, uno biográfico, muy interesante, que permite seguir la vida de la autora de manera cronológica, conocer sus familiares, los lugares donde vivió, los trabajos que llevó a cabo… como si fuera Petrarca, en mujer, del siglo XX y sin un amor idealizado, sino más bien lo contrario, con un realismo cercano y social, sin ocultar nada de una vida cargada de altibajos, con ironía e ingenuidad. Y es que la vida de la autora es, de por sí, propia de una vida literaria que podría dar para una novela muy interesante; aquí, hay que conformarse y leerla en unos breves diseminados entre el conjunto. Cabe destacar de esta línea temática los relatos Estrellas y santos, Buenos y malos y Silencio (ambientados en la infancia de la autora, entre El Paso y en Chile). También Panteón Dolores y Hasta pronto, donde hace un repaso a su vida y a su familia en México, donde ha ido a cuidar su hermana enferma terminal. Recortes de su vida los encontramos en Ingobernable, donde muestra crudamente su adicción al alcohol, como también pasa en 502 con las drogas.

-¿Desintoxicarse? -se Mofó Champ-. Nunca Jamás. ¡Reintoxicarse! ¡Esto es lo que conviene!

Y así en una larga lista de relatos donde dice lo que toca decir, sin autocensuras, resignada y sin lamentarse de lo que podía haber sido:

Hope dio un grito. Se incorporó de la higuera y blandió un puño hacia mí mientras me maldecía los huesos en sirio. Quizás todo lo que me ha pasado desde entonces es fruto de aquella maldición. Tiene sentido.

Si la vida de la protagonista explicada con gran realismo forma el primer grupo de relatos, el otro está formado por historias de la vida cotidiana de los Estados Unidos durante la segunda mitad del siglo XX y siempre focalizado en las clases bajas y en el mundo de frontera que es El Paso o Nuevo México. Afloran las contradicciones del país, las apariencias de las clases altas y las miserias de las clases bajas, en un entramado donde, seguramente, tampoco faltan trazas de la biografía de la autora. En este apartado destacan cuentos como Tim, Amigos, Estúpida porque lloraba

Y es esta mezcla de biografía de una mujer fuerte, que ha vivido una vida dura y llena de tensiones, con unos relatos que lo reflejan perfectamente donde creo que hay que ir a buscar las razones del éxito actual. Un modelo de autosuperación a pesar de las adicciones y un modelo literario a pesar de que durante mucho tiempo ha sido desconocida. Porque también su escritura, simple, directa, realista hasta la crueldad máxima, con ironía y a base de unos relatos cortos, a veces muy cortos, también deben ser motivo para tener el éxito que está teniendo y que no sea simplemente un libro de moda:

No quise identificar tu cadáver, Ter, lo que levantó bastante polvareda. Tenía miedo de pegarte por lo que habías hecho. Morirte.

De entre todos los relatos, me gustaría hablar de un par que son una muestra directa de la narrativa de Berlín. El primero es Déjame ver tu sonrisa, una nouvelle que contrasta por longitud con el resto de textos de la recopilación. Se trata de una historia narrada en segunda persona por un abogado que cuenta su experiencia con una pareja envuelta en temas de drogas al que la policía propina una paliza monumental y aún los acusa de varios cargos. El abogado hará un acercamiento personal al caso lo que le permite disfrutar de unas sensaciones muy agradables, aunque no dirá nada y verá como pierde mucho de lo que tiene para mantener esta relación. Una pequeña joya bien trenzada narrativamente hablando, dentro del conjunto.

También es muy interesante el relato Mijito, primero porque habla de los inmigrantes hispanos en Estados Unidos, un tema que recorre también otros relatos. En este, de nuevo la protagonista cede parte de la explicación a una enfermera que ve como la chica, con un bebé, el marido en la cárcel y que vive con la familia del marido, que se aprovecha inmoralmente, no tiene presta el cuidado al niño que sería necesario, sea por miedo, sea por descuido, a pesar de todo el amor que dice profesarle. El final, premonitorio durante todo el relato, será una muestra de este realismo que se encuentra en toda la recopilación. Muy en esta línea, también está el relato Carmen, donde las drogas destrozan la vida de un matrimonio joven que espera una hija y que tiene trazas autobiográficas y de nuevo está marcado por este realismo tan propio de la autora.

Lo curioso de Lucia Berlin es como su vida fue una montaña rusa, educada en buenos colegios, profesora universitaria, terminó en ambientes de bajos fondos, rodeada por la droga, y aún así fue capaz de crear una obra literaria de gran alcance, tal y como se ha demostrado con esta publicación. Quizá porque sea cierto que la diferencia entre la mente del delincuente y la del poeta es mínima.

Es una cuestión de mejorar la realidad, de crear tu verdad. Tenéis buen ojo para los detalles. Dos minutos en una habitación y no hay nada ni nadie que no hayáis calado. Y oléis las mentiras.

Quizá así era Berlin, tal vez es gracias a esta dualidad en su vida que nos ha legado una narrativa digna de tener en cuenta.

Enric Bassegoda

Enric Bassegoda

Doctor en Filología. Profesor de lengua catalana en secundaria. Ha publicado varios relatos y ha ganado el Premi Ictineu 2016 a mejor cuento fantástico en catalán.

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