CUCHILLO DE AGUA (2015) – Paolo Bacigalupi

Autor: Paolo Bacigalupi
Título: Cuchillo de agua (The Water Knife)
Editorial: Fantascy
Año: 2016 (2015)
Páginas: 539
ISBN: 9788415831914
Valoración: ★★★★★

 

Aún hoy me sigo encontrando personas a quienes no gusta la ciencia ficción. Así, en general, sin especificar nada más. No les gusta, dicen la mayoría de veces, porque habla de cosas irreales, inexistentes, que ni han pasado ni pasan ni podrán pasar. Por tanto, no les interesa. Seguramente son las mismas personas que prefieren una buena dosis de “telerrealidad” en TeleCirco, o en cualquier otro de los canales que ofrecen subproductos similares. Personalmente, ya no me rompo la cabeza, con estos individuos. En el fondo sé que son personas limitadas, carentes de aquella facultad esencial al individuo asociada a la inteligencia y que nos permite hablar del mundo real a base de metáforas. De símbolos. Precisamente para poder hablar con más libertad, con más profundidad. Pero si aún tuviera fuerzas para convencer a esta pobre gente, sin duda un libro como este sería una buena manera.

Cuchillo de agua, la última novela del galardonadísimo Paolo Bacigalupi (ya saben, el autor de La chica mecánica), pertenece al género de la ciencia ficción que conocemos con el nombre de distopía. Una antiutopía, vaya. Ambientada en un futuro no especificado pero bastante cercano a nuestro presente, Bacigalupi nos presenta unos Estados Unidos más divididos que nunca, con unos estados al sur que mueren de sed debido a la sequía de los grandes acuíferos (sobre todo del río Colorado) y se pelean entre ellos con auténticos ejércitos a sueldo por los derechos sobre el agua que queda, y unos estados en el norte que son poco menos que una ansiada Arcadia. Más al sur no hay nada, casi. Al otro lado de la frontera México ha desaparecido para dar lugar a un país dominado por los cárteles. El futuro siempre es peor.

La novela sigue la historia de varios personajes, perdedores, gente absolutamente mediocre, que hace lo posible para salir adelante. A la larga todas las historias acabarán convergiendo en un único desenlace, en un mecanismo narrativo ya bastante explotado pero conducido brillantemente por el autor en esta novela hasta un desenlace magnífico. Desde un punto de vista moral, todos estos personajes (una puta, un asesino, etc.) son reprobables, ninguno es un héroe convencional, sino que se mueven por la fina línea que separa las malas personas de los supervivientes a cualquier precio. Es lo que ocurre en un mundo donde los buenos pierden y los sueños nunca se hacen realidad: la moral se convierte en un lujo al alcance de muy pocos.

A Lucy se le revolvió el estómago mientras lo escuchaba. Era una visión del mundo en la que se esperaba lo más espantoso de la gente porque esta siempre estaba a la altura. Y lo peor de todo era que ella ni siquiera le podía llevar la contraria.

Más allá de la historia en sí, lo más destacable de este libro es la caracterización de los personajes, muy conseguida. Puede dar la impresión, desde este punto de vista, que en un principio la narración sea algo errática, lenta, pero el inicio queda perfectamente justificado por lo que viene después. Cuando Bacigalupi tiene las piezas situadas encima del tablero las hace correr como el demonio. Cada carácter, cada rasgo identificador, cada cicatriz, configuran una pieza perfectamente definida de este rompecabezas que es cada uno de los personajes. Y Bacigalupi lo consigue a través sobre todo del diálogo. Si la acción (mucha, muchísima) hace avanzar el relato hacia adelante, el diálogo nos lleva adentro de cada personaje y da sentido a sus actos. Es el auténtico motor de la historia. La tarea de caracterización psicológica, estas intrahistorias, me ha parecido sencillamente genial.

Pese a lo que he dicho al principio, es cierto que Cuchillo de agua hace equilibrios entre varios géneros, al igual que los personajes se mueven constantemente en el límite, en esta raya fronteriza tan tenue pero tan difícil de cruzar entre el norte y el sur. La vida y la muerte. Y en la que el desierto se convierte en un protagonista más de este drama por la supervivencia. Calor, arena, saguaros y matorrales rodando. La desolación del paisaje exterior tiene un correlato en el estado interior (también devastado) de los personajes, llevados por la desesperación, y que explica buena parte de sus actos.

Más allá del género propiamente de la ciencia ficción, nos vemos inmersos a menudo en el de la novela negra, la de espías y de misterio, en un thriller de acción desbocada y, en el fondo, también en una profunda novela de reflexión sobre qué estamos haciendo con los recursos de nuestro planeta. Sí, querido lector de novelas realistas, esta es también una novela que habla de realidades bien terribles, porque son jodidamente cercanas, reales. Realidades, sin embargo, que tal vez son incluso demasiado reales para según qué sensibilidades de medio pelo… Y es que hay que ser consciente de que las comodidades que hoy damos por descontadas son lujos que en cualquier momento pueden desaparecer. Todo puede depender de hacia donde sople el viento; o donde descarguen las nubes.

Todos morimos. Todos habremos muerto al final, da igual lo que hagamos.

El lector entusiasta de buscar referencias no quedará decepcionado. Hay muchas: desde el futuro postapocalíptico reflejado en Mad Max, hasta el cine de la ultraviolencia del mejor Tarantino, pasando por el noir de Roman Polanski en su excelente película Chinatown, con la misma excusa de los derechos del agua. Personalmente, que siempre me he declarado fan incondicional del grande-muy-grande Cormac McCarthy, sin embargo, no he podido leer este libro sin pensar en él: en los baños de sangre y la crueldad sin concesiones de Meridiano de sangre, en los diálogos lacerantes de No es país para viejos, en la angustiosa certeza de que el futuro es un enorme cementerio que me sobrevino cuando leí por primera vez, con el corazón en un puño, La carretera. Cuchillo de agua podría haber sido escrita bien él. Y este es mejor elogio que se me ocurre para este libro.

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Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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