LA BRUJA LOIS (1861) – Elizabeth Gaskell

Autor: Elizabeth Gaskell
Título: La bruja Lois (Lois the Witch)
Editorial: Valdemar
Año: 1996 (1861)
Páginas: 192
ISBN: 9788477021506
Valoración: ★★★★★

 

La escritora inglesa Elizabeth Gaskell es conocida sobre todo por su novela Mary Barton (1848), donde denunciaba las condiciones de vida de la clase obrera durante la época victoriana en la ciudad de Manchester. El protagonismo femenino, los roles de la mujer en una sociedad de hombres, el papel de las madres en las familias tradicionales… ya eran una de las características más notables de esta novela. En La bruja Lois, en cierta forma, también. En el contexto histórico y cultural del puritanismo fanatizado que impregnaba las primeras colonias de protestantes ingleses en los Estado Unidos, la novela nos habla de los famosos juicios que se llevaron a cabo en la ciudad de Salem contra una serie de ciudadanas, acusadas de brujería.

La bruja Lois apareció publicada por primera vez a lo largo de 1859 en tres entregas en la revista Dickens. Dividida en tres capítulos es también como apareció dos años después, en forma de libro. La bruja Lois se ambienta a finales del siglo XVII, y nos habla del viaje de Lois Barclay desde su pueblo natal en Inglaterra hasta la ciudad de Salem, en los Estados Unidos, cuando se queda huérfana. Arrancada del único mundo que conocía (y de un prometido que la espera) Lois emprenderá un viaje no deseado para ir a parar con el único miembro que queda vivo de su familia, un tío con el que no tiene ningún trato desde hace tiempo. El planteamiento ocupa el primer capítulo del libro, que se cierra con la llegada de Lois a Nueva Inglaterra.

La segunda parte es la vida en Salem. Lois Barclay ha sido educada en unas creencias menos restrictivas, y a menudo choca con las exigencias de una fe rigurosa impuesta especialmente por su tía, de talante fuerte y autoritario (en el fondo y a pesar de su género el auténtico pater familias). Las condiciones terriblemente asfixiantes de falta de libertad que tradicionalmente han tenido que sufrir las mujeres en la cultura occidental quedan perfectamente retratadas por la atmósfera opresiva y el carácter de la familia Hickson. Aun así, en esta parte Gaskell nos retrata los esfuerzos de su protagonista, Lois, para encajar en este mundo y hacerse querer, tratando de seguir al pie de la letra todas las imposiciones en lo religioso que le impone su tía, al tiempo que esforzándose para tejer vínculos afectivos con sus primas. Pero la muerte de su tío la lleva a una situación incierta en el seno de aquella familia que ya no es la suya. Los malos tratos psicológicos y físicos a que la somete la tía y la angustiosa persecución de su primo, con sus propuestas de matrimonio, aportan el tono cada vez más asfixiante que marcará el desenlace de la novela. A modo de prefiguración de lo que nos espera, esta parte se cierra con una primera mención al tema de la brujería, en relación a unos sucesos fortuitos que han tenido lugar en el pueblo.

Finalmente, la tercera y última parte, se centra en el proceso por brujería contra Lois y algunos ciudadanos más de Salem. Sin duda, son las mejores páginas. Se ha destacado el tratamiento psicológico de la tensión narrativa, y la profundidad de los personajes y los temas que trata la autora. No puedo estar más de acuerdo. Resulta sobrecogedor ver cómo se desarrolla todo el proceso por brujería: al principio, Lois era únicamente una más ante los acontecimientos, parte de la masa, pero de repente se encuentra en el ojo del huracán, en medio la pantomima. De observadora pasiva pasa a ser protagonista activa de la tragedia. Únicamente por un rumor, un comentario, una malevolencia. La diferencia entre la vida y la muerte es una palabra cruel dicha a la ligera. Una crítica fantástica y sutil al tema del fanatismo.

La obra hay que advertir que no juega la baza de la intriga o el misterio, en el sentido de que desde el principio (desde el propio título) queda claro qué es Lois Barclay. Lois es una bruja y por lo tanto no tiene la más mínima posibilidad de escapatoria desde el momento que lo acusan. Lo único que le queda es la posibilidad de la confesión deshonrosa, y tal vez conservar la vida, o bien mantenerse fiel a la verdad y morir en la horca. El relato de los últimos días, en este sentido, con el interrogatorio, la reclusión y la muerte son realmente impresionantes. Y la “sorpresa” final añade un punto más de dramatismo, si es posible, a este desenlace que, no por esperado, es menos extraordinario.

Ciento cincuenta personas detenidas e interrogadas, cinco muertas en prisión, veintiséis juzgadas y diecinueve (catorce eran mujeres) ejecutadas en la horca fueron los números finales de esta locura colectiva. Elizabeth Gaskell dejó testimonio escrito de este caso aterrador, al que también remiten, con intenciones diversas, otros textos clásicos, como la obra teatral Las brujas de Salem de Arthur Miller, que lo usa como símbolo de los excesos del maccarthismo, o varias obras de Nathaniel Hawthorne.

Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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