EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS (2007) – Cixin Liu

Autor: Cixin Liu
Título: El problema de los tres cuerpos (三 体)
Editorial: NOVA / Ediciones B
Año: 2016 (2007)
Páginas: 408
ISBN: 9788466659734
Valoración: ★★★★

 

Siguiendo con las novedades de sabor asiático, este septiembre finalmente hemos podido leer en castellano el primer acto de la nueva trilogía de Cixin Liu, el aclamado autor chino: El problema de los tres cuerpos. La novela, cercana a lo que se conoce como ciencia ficción hard, venía avalada por unas espléndidas críticas (ha ganado los principales premios de género fantástico) y por un ejército de lectores numeroso y entusiasta, entre los que se contaban (como muy oportunamente destacaba la faja del libro en letras bien llamativas) el propio presidente de Estados Unidos Barak Obama y Mark Zuckerberg. Desconozco la solvencia como lectores de uno y otro, ni si son una buena referencia, y tengo que decir que he tenido mucho más en cuenta la opinión de lectores mucho menos conocidos (pero tremendamente competentes) a la hora de decidirme a coger esta novela. Y no me ha defraudado.

Tal y como ya han hecho notar algunos lectores tempranos, lo mejor a la hora de coger El problema de los tres cuerpos quizás sea hacerlo absolutamente virgen, sin prejuicios ni conocimiento previo de lo que se tiene entre manos. No hay nada como unas expectativas demasiado elevadas o un spoiler traidor para adulterar el efecto que una lectura como esta puede causar en nuestro ánimo. Por eso mismo procuraré, en las líneas que siguen, ser tremendamente cuidadoso en lo que digo o sugiero, tratando de preservar la necesaria dosis de intriga que Liu, hábilmente, fue repartiendo, ahora un poco aquí ahora un poco allá, en las páginas del libro. En cualquier caso, queda a discreción del lector de esta reseña decidir seguir adelante o hacerlo más tarde, una vez haya leído la novela. Porque eso sí: debe leerla.

El problema de los tres cuerpos no es una novela extensa, pero sí compleja. En primer lugar, la complejidad viene dada por el contexto cultural en el que tenemos que inscribir el libro: acostumbrados como estamos a interpretar la realidad desde la óptica occidental, claramente influida por el punto de vista yanqui, hacerlo desde la óptica opuesta, la china, resulta ya de por sí todo un reto para el lector. A la vez que es uno de los principales alicientes, también. En segundo lugar, la complejidad viene dada por el alcance cronológico de los hechos, ya que transcurren a lo largo de varios años. El libro comienza en 1967, y nos sitúa en el momento del estallido de la revolución cultural china, con el caos y los excesos propios de la época. Resulta un primer capítulo que tomará relevancia más adelante y que servirá para que entendamos desde el punto de vista psicológico uno de los personajes clave de la novela: la astrofísica Ye Wenjie.

Entonces hacemos un salto de dos años en el tiempo y nos situamos justo en el momento que se inaugura Pico Radar, un ultrasecreto complejo científico con un enorme radar que nadie sabe exactamente para qué sirve. Es una especie de Área X. Wenjie, como una de las mejores científicas (y una de las pocas supervivientes de las purgas maoístas) de la nueva China comunista, es escogida como responsable para dirigir este proyecto. Más que un premio, sin embargo, parece una condena: quedará para siempre ligada a los secretos que esconde aquel lugar. El lector quizá tenga la sensación a estas alturas que la novela esté haciendo un gran rodeo, en vez de ir directamente al grano. No es el caso. Son páginas necesarias para preparar el nudo de la acción. Además, descubrimos aquí, como de paso, tangencialmente, otro de los temas importantes del libro: el mensaje ecologista.

Un nuevo salto temporal nos lleva treinta y ocho años más tarde. El protagonista ya no es Ye Wenjie, sino que ahora el punto de vista narrativo recae sobre Wang Miao, investigador de nanomateriales. Miao será el encargado de aportar pistas sobre una misteriosa investigación, de la que apenas conoce nada, pero que lleva de cabeza no sólo a las autoridades chinas, sino a las principales fuerzas mundiales. La prosa de Liu es parca, la mayoría de veces nada florida, pero directa y eficaz. Con este estilo, las páginas pasan con rapidez y el nudo del libro viene marcado por un crescendo frenético de descubrimientos reveladores que, ahora sí, verterán luz sobre tanto misterio. Esta quizás sea una de las cosas que más he agradecido del libro: Liu esconde cuando tiene que esconder, pero también revela cuando hay que hacerlo, sin alargar el misterio innecesariamente.

-Yo no sé nada -aseveró Ding-. Solo sé que una fuerza inimaginable está matando a la ciencia.
-¡¿Matando a la ciencia?! Pero ¿quién?
Ding Yi lo miró fijamente durante un largo rato.
-Esa es la cuestión -añadió al fin.

En tercer lugar, la complejidad también viene dada por la temática que toca la obra. La voluntad explícita de ser fiel a las leyes de la física y las matemáticas lleva el autor más de una vez y de dos a prodigarse bastante en planteamientos científicos de altos vuelos (¿tiene o no tiene solución el famoso “problema los tres cuerpos “de Euler?), y esto puede cansar a los que no sean muy amantes de la hard sci-fi. Pero por el talante de la novela son digresiones que quedan plenamente justificadas y no responden a una simple voluntad morbosa por desplegar conocimientos. No hay que preocuparse, pues. Rápidamente retomamos el hilo de la novela detectivesca, del thriller científico podríamos decir, para llegar al meollo de la historia, que de hecho es un secreto a voces desde la propia portada del libro (una auténtica maravilla ): lo que lleva de cabeza a las principales autoridades planetarias es un mensaje llegado del espacio, y que significa el primer contacto con una civilización extraterrestre.

Más que el “qué” en El problema de los tres cuerpos es importante el “cómo”. Cómo tiene lugar este contacto, este intento de comunicación. Las realidades alternativas y los videojuegos virtuales (Tron o Matrix, o incluso las teorías de juegos que podíamos leer en la magistral El juego de Ender de Orson Scott Card) confluyen con una trama de sabor mucho más clásico, cercana al 2001 de Arthur C. Clarke, o incluso a Philip K. Dick (los tres Augustos, el I Ching). En aras de esa voluntad que decía de preservar la inocencia del lector, no voy a decir nada más de todo este original sistema de comunicación, pero personalmente ha sido uno de los puntos que me ha parecido más interesantes de la novela.

Esta conexión del pasado y el presente también la podemos ver a modo simbólico en la relación que se establece entre Wang y una vieja Wenjie, que reaparece en esta segunda parte del libro para hacernos saber a través de varios flashbacks qué pasó en Pico Radar a lo largo de todos los años que van desde 1969 hasta ahora. Es aquí y ahora donde los hechos del inicio de la novela y el mensaje ecologista toman un significado mucho más trascendente. Es aquí y ahora donde descubrimos buena parte del entramado de la obra, de tal manera que al cerrar el libro tenemos la sensación satisfactoria de haber leído una novela completa y no sólo una parte. Si bien quedan necesariamente dudas por resolver y una larga serie de eventos que prometen llevarnos hasta muchos más allá en el espacio y en el tiempo. También es en este punto que, quien lo desee, podrá construir las evidentes conexiones entre la sociedad trisolariana y la China comunista. La democracia es bella pero débil, parece advertirnos Liu al final del libro; y sin embargo, vale la pena.

…la belleza de esa flor no tiene parangón, y sabe disfrutar del esplendor y la libertad de su plácido paraíso.

Para principios de 2017 se espera en castellano y en NOVA la segunda parte de la trilogía The Remembrance of Earth’s Past, titulada Dark Forest, y en 2018 la resolución, Death’s End. Para los que no puedan esperar tanto tiempo, sin embargo, decirles que en inglés se acaba de estrenar ya la última parte, al igual que la primera, con traducción de Ken Liu.


El problema de los tres cuerpos ★★★★
Dark Forest
Death’s End
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Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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3 thoughts on “EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS (2007) – Cixin Liu

  • 11 Octubre, 2016 at 11:54 am
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    Hola 🙂 He pasado totalmente por alto. Estoy haciendo caso de los consejos de no leer reseñas ni descubrirme nada de la trama de esta novela para vivirla de primera mano. Obviamente le tengo muchas ganas, ya son demasiadas críticas de gente que me fio de su criterio como para no hacerles caso. Un abrazo^^

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    • Daniel Genís
      11 Octubre, 2016 at 2:27 pm
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      Creo que te va a gustar. Pásate por aquí cuando lo hayas leído y nos dices qué te ha parecido.

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