DISFORIA (2015) – David Jasso

Autor: David Jasso
Título: Disforia
Editorial: Valdemar
Año: 2015
Páginas: 398
ISBN: 978-84-7702-800-0
Valoración: ★★★★

 

David Jasso es un nombre de los que hay que conocer en el panorama del terror español. Las señas de identidad de su prosa (ritmo cinematográfico, ambiente claustrofóbico, angustia en el lector) la han convertido en un referente del género y en un nombre inexcusable de la colección Insomnia de la editorial Valdemar, junto con otros autores que últimamente también han aparecido en el blog, como Jesús Cañadas o Emilio Bueso. Disforia, pues, su última novela, unía varios alicientes para convertirse en candidata a pasar por aquí. Y al final así ha sido.

La disforia es lo contrario de la euforia, o como reza la cita que encabeza el inicio de la novela:

Emoción desagradable o molesta. Ansiedad, irritabilidad. Angustia difícil de soportar, malestar psíquico. A menudo conlleva reacciones coléricas.

La obra arranca con un prólogo. Y sigue con un segundo prólogo. Primer desconcierto. No será el último, ni mucho menos. De hecho, el lector debe estar preparado para dejarse llevar en un imprevisible ir y venir de situaciones, saltos en el tiempo e, incluso, multiplicidad de voces narrativas y de estilos literarios. ¿Caos? Nada más lejos. Por encima de la historia en sí, destaca sobre todo el estilo con que Jasso nos va desgranando todos los elementos que la forman. Aquí demuestra tener un prodigioso dominio de la pluma, que nos hace ir literalmente por donde quiere.

El mundo de la novela es un mundo donde los recursos naturales escasean. Donde las esperanzas de la gente se han agotado. Donde la confianza en los gobernantes ha desaparecido. Es un mundo en reserva, en las postrimerías. El prolegómeno del fin de la civilización. Escrita en 2015, palpitan indisimuladamente las protestas del movimiento 15M o de los indignados, catalizador de todo el malestar ciudadano en España provocado por la crisis económica iniciada en 2010 y todo lo que vino después. Allí quedan aquellos lugares aterradores, las Plazas de la Ida, que recuerdan algunos de los momentos más trágicos de la crisis. Jasso, pues, aprovecha con gran habilidad las semejanzas entre estas dos realidades, la nuestra y la distópica, para lanzar punzantes críticas al sistema que nos gobierna hoy, al sistema que nos llevará al desastre del mañana.

Pero no es una novela política. Los terrores de Disforia son otros.

La obra comienza con una pareja relativamente joven, Esther y Tomás, y una niña pequeña, Sara (Say, la llaman), que se instalan en una cabaña aislada en la montaña. Por cuestiones económicas se ven abocados a deshacerse de la propiedad y deciden pasar unos últimos días en la casa, para despedirse de ella. Todo muy normal, muy convencional. Una historia mínima. Entonces irrumpe un desconocido en escena, el típico psicópata, parece, que amenazará con acabar con la vida de todos porque tiene una misión que cumplir. Suena a gastado, a novela con loco asesino de manual. Y en el primer tercio de la novela efectivamente lo es. Pero la capacidad narrativa de Jasso, realmente extraordinaria, compensa este hecho y hace que devoremos ávidamente estas páginas y pasemos por alto, tal vez, el hecho de que estemos releyendo una historia contada una y mil veces.

Poco a poco, sin embargo, el lector va percibiendo una presencia sobrenatural que acompaña al relato, algo que no cuadra con el tono general de la historia, algo que sobresale de lo normal. Al principio es tan imperceptible la introducción de este elemento maravilloso que casi pasa desapercibido, pero hay que prestar atención, leer a conciencia, ya que algunas de las claves más interesantes de la novela se encuentran justamente aquí. En el mundo paranormal que gravita paralelo al nuestro. En estas presencias fantasmales que van cobrando intensidad a medida que el relato se precipita hacia su clímax.

La estructura no lineal de la obra favorece la sensación de vértigo. El asesino no es sólo “el asesino”, sino que es Nolasco Verdasco. Tiene nombre propio y una historia detrás. Una historia terrible. Y la conoceremos, en primera persona, en pequeñas dosis y desordenada. Como las de todos los demás. Nada es lo que parece, aquí. Todo el mundo esconde verdades terribles en el armario: la frustración por haber perdido el trabajo y la sensación de fracaso vital hacia uno mismo y (peor aún) hacia los que dependen de ti, la depresión fruto del acto de dar vida a un nuevo paria en esta tierra sin oportunidades, las ansias homicidas nacidas del acto de amor más brutal que un ser humano haya tenido que afrontar nunca… las vidas de los protagonistas son un espejo fragmentado hace tiempo en trozos cortantes como cuchillas. Ya no es aquella historia de blancos y negros. Ya no es una historia mínima. Inevitablemente, con la información que nos da Jasso, el lector comienza a hacerse preguntas. Y nace el horror.

Esta vida es una mierda, admitámoslo, y la situación actual no es precisamente para animarse. Hay quienes se suicidan como forma de protesta, quienes solo buscan una salida a sus problemas, víctimas del desamor… ¿Y a ti… qué te pasa?

En el marco de esta crisis que ha agotado la capacidad de los hombres y las mujeres para ilusionarse, ocurre la disforia. La crisis llevada al extremo ocasiona desesperación, y el ser humano abocado al abismo de la desesperación es capaz de cualquier cosa. En el fondo, es de eso que habla la novela, de esta naturaleza humana y de su reacción cuando se la lleva al extremo. Este es el peor horror. De lo que podemos hacer (a los demás, a nosotros mismos) cuando no tenemos nada que perder. La muerte. La muerte en todas sus variedades es finamente analizada, y nos coloca como espectadores entre la espada y la pared de nuestros prejuicios morales en más de una ocasión: el suicidio, la eutanasia, incluso el asesinato.

La muerte es la protesta definitiva.

Es cierto que los epílogos (también dos, como los prólogos) quizás dañan un poco el efecto conseguido en la parte final de la novela, y que son sobrantes (al menos a mí me sobran), pero el efecto global de este libro es demoledor y las cuestiones que nos plantea tan bellamente, terribles. ¿Puede haber motivos honestos tras los actos más atroces? No contestéis hasta haber terminado de leer esta novela. Porque la tenéis que leer. No os hará sentir bien, pero nadie ha dicho que este deba ser el objetivo de la literatura. La literatura nos debe hacer sentir. Simplemente. Y este libro lo consigue con creces.

lectura patrocinada por:
insomnia-valdemar
Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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4 thoughts on “DISFORIA (2015) – David Jasso

  • 7 Junio, 2016 at 11:03 am
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    Hola 🙂 otro que tengo en la lista. Uno de mis propósitos este año era leer mas español, y también adentrarme un poco en el terror; para ello tengo en la pila a Emilio Bueso. Eso de un prologo tras otro prologo llama ya de por si solo la atención. Genial reseña, un abrazo^^

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    • Daniel Genís
      7 Junio, 2016 at 12:11 pm
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      Hola Daniel. Gracias por comentar. Leer más en español + terror + Bueso y otros cracks? Estás pidiendo a gritos asaltar la biblioteca de Insomnia-Valdemar! Pronto será de noche y Ahora intenta dormir son un buen complemento a Disforia. Ya dirás.

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  • 20 Junio, 2016 at 11:07 pm
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    Gracias por tu reseña. Es estupenda. Diseccionas perfectamente la novela y has captado cantidad de detalles que a otros se les escapan. Me encantan los lectores atentos.

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    • Daniel Genís
      21 Junio, 2016 at 12:30 am
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      Gracias a ti, David. Aunque la finalidad de una reseña no debe ser agradar al autor del libro, cuando el libro te emociona como a mi me emocionó Disforia, te sientes en deuda con el autor. Vayan, pues, estas palabras a modo de (justa) compensación por el buen rato.

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