PRONTO SERÁ DE NOCHE (2015) – Jesús Cañadas

Autor: Jesús Cañadas
Título: Pronto será de noche
Editorial: Valdemar
Año: 2015
Páginas: 253
ISBN: 978-84-7702-801-7
Valoración: ★★★★

 

El gaditano Jesús Cañadas es una de las plumas más interesantes en el panorama del terror español. Ya demostró de lo que era capaz en sus anteriores novelas, El baile de los secretos (2011) y, sobre todo, en Los nombres muertos (2013), un tributo alocado a la figura de H.P. Lovecraft que contó con encendidos elogios entre la crítica de género. Tal y como comenté en su momento en este blog, esa novela me pareció un ejercicio muy saludable: lejos del encorsetamiento y la veneración papanática de tantos admiradores del maestro de Providence (que tratan de emularlo tristemente), Cañadas hacía uso de la hipérbole para convertir Lovecraft en una especie de Indiana Jones de lo paranormal. La desmesura y el barroquismo, sin embargo, hacían que en algún punto el relato (excesivamente largo para mi gusto) me cayera de las manos. Pues bien, en Pronto será de noche no hay desmesura, sino contención; no hay hipérbole, sino circunloquio. No es un relato largo, sino breve. En definitiva, que no he encontrado en este libro todo lo que me sobraba del anterior, sin que ello signifique que al libro le falta nada para ser un libro excelente.

Pronto será de noche es un libro sobre el fin del mundo, pero donde el fin del mundo es únicamente una excusa, un escenario, para situar una serie de personajes ante una situación límite. De hecho, ni siquiera sabemos exactamente qué ha ocasionado este final inminente de todo, que persigue como una peste a nuestros protagonistas y los sumerge en un nihilismo asfixiante. En su huida absurda (¿hacia dónde se puede huir cuando todo se acaba?), nueve personajes diferentes con historias particulares y secretas se encuentran atascados en la autopista y tienen que convivir. Nueve personas atrapadas con sus vehículos, compartiendo esos momentos desesperados con unos desconocidos. Y aquí, en medio de este dramatismo épico, ocurre un asesinato. Efectivamente, a pesar de estar todos sentenciados a muerte, resulta que alguien decide matar a otro. Es entonces cuando uno de los personajes, un supuesto policía, decide emprender una kafkiana investigación, a las puertas del fin del mundo.

No está exenta esta novela de un fino sentido del humor, marca de la casa de su autor, que se gusta colocando un espejo ante nuestra condición para resaltar los aspectos más contradictorios. Más grotescos. A partir de este momento, la novela toma el carácter de una esperpéntica novela de detectives. A medio camino de los crímenes inexplicables de Sherlock Holmes, con una habitación cerrada por dentro y un cadáver (pensemos en el famoso caso de “La banda de lunares”, entre otros por el estilo) y el desfile de sospechosos pintorescos de los casos de Agatha Christie, Cañadas hace una finta y nos ofrece su particular visión de un crimen a tocar del Apocalipsis. No será el único: cada noche alguien del grupo será asesinado. A medida que avanza el relato, sin embargo, nos damos cuenta de que la verdadera intención del autor no es tanto profundizar en los móviles de los crímenes (aparentemente inexistentes), sino en la propia naturaleza de cada uno de los diversos personajes, todos muy bien retratados.

Cuando sabemos que tenemos poco tiempo para disfrutar de las cosas que nos importan vamos más al grano. Esta es una de las cosas que quedan claras de este mal radical al que Cañadas confronta sus personajes, en esta especie de danza macabra (a motor) donde todos, sean quienes sean, vengan de donde vengan y tengan lo que tengan, saben que están abocados indefectiblemente al mismo agujero negro. Nadie tiene la más mínima esperanza de sobrevivir a este final. Es en este sin-sentido que quizás asesinar a alguien pueda tener un sentido. Un sentido que, en condiciones normales, no tendría. Los héroes, en situaciones límite, no son nunca los que nos imaginaríamos ni hacen lo que se considera heroico al uso convencional.

Cuando el mundo se va a la mierda, ¿qué te impide agarrar un cuchillo y comprobar qué se siente a la hora de clavárselo en la barriga a otra persona? ¿Qué te impide violar a una niña discapacitada? ¿Por qué no rociar de gasolina la cuna donde duerme tu hijo? ¿A qué sabrá la carne humana? ¿Quién te va a castigar si la pruebas? (…) Ya les han condenado a todos a muerte. No habrá nadie que les recuerde por lo que hicieron o dejaron de hacer.

Fin del mundo + carretera + fuga sin esperanza hacia el sur + la presencia de hordas de caníbales… resulta difícil no ver la influencia de la brutal novela La carretera (2006) del estadounidense Cormac McCarthy en todo esto. Una novela durísima sobre el ser humano y con un mensaje, precisamente, no muy optimista. También en el estilo, parco y seco como el páramo por el que deambulan los últimos hombres sobre la Tierra, podríamos establecer paralelismos entre los dos libros. El gaditano demuestra nuevamente que es un autor de frases lapidarias, de ideas angustiantes, de reflexiones penetrantes y hace uso de un estilo acorde al mensaje. Esta vez, sin embargo, Cañadas no necesita un gran aparato pirotécnico para hacernos estremecer. Lo consigue con cuatro cañas, con un espejo donde nos vemos reflejados y una excelente caracterización de estos personajes.

Si en algo sobresale esta novela me parece que es precisamente en el jugo que el autor saca de las cosas pequeñas, en cómo explota al máximo los recursos que le ofrece el relato. En definitiva, en el análisis del alma humana, ese corazón de las tinieblas en el que, en palabras del gran Joseph Conrad, anida el peor de todos los horrores.

-¿Y tú? ¿Qué harías si te fueras a morir esta noche? ¿A quién matarías?

Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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2 thoughts on “PRONTO SERÁ DE NOCHE (2015) – Jesús Cañadas

  • 28 abril, 2016 at 10:49 am
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    Hola 🙂 Me atrae mucho esta propuesta desde hace tiempo. Un Lovecraft que es una especie de Indiana Jones de lo paranormal, con un fino sentido del humor y con unos personajes que están abocadas a un agujero negro. Gran reseña, un abrazo^^

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    • Daniel Genís
      28 abril, 2016 at 10:56 am
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      Gracias Daniel por comentar. Personalmente ataqué Los nombres muertos con gran entusiasmo, pero en algunos momentos me sobrepasó. Alguna vez me parece que se le va la mano al autor… Hehehe. Aún así, si te gusta Lovecraft te lo pasarás en grande. Es un homenaje a él, a su mundo y a sus libros tremendo y muy bien documentado. ¡Un abrazo!

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