AHORA INTENTA DORMIR (2015) – Emilio Bueso

Autor: Emilio Bueso
Título: Ahora intenta dormir
Editorial: Valdemar
Año: 2015
Páginas: 324
ISBN:978-84-7702-814-7
Valoración: ★★★★

 

Me gustaría poder empezar esta reseña diciendo que el libro es espantoso, horrible y que Emilio Bueso es un autor sobrevalorado. Como mínimo sería una forma diferente y original de empezar, ya que las diversas reseñas que he ido leyendo (algunas ya) siempre lo dejan por los aires. Pero no. No podrá ser. La verdad es que todos los elogios a esta antología son más que merecidos y Bueso se ha ganado por méritos propios todas las alabanzas. Así pues, dejen que guarde la moto-sierra de destripar libros y que vaya sacando el aceite de masajes…

Ahora intenta dormir antologa todos los relatos cortos de terror escritos por el autor. Algunos ya habían aparecido publicados en otras antologías, otros eran inéditos y aparecen en este pequeño volumen por primera vez. Como todas las antologías es heterodoxa y desigual. No es ninguna crítica ni defecto. Es una constatación. El propio autor, que acompaña cada relato de una breve nota introductoria donde comenta donde apareció por primera vez cada relato y bajo qué circunstancias lo escribió, hace notar las diferencias de estilo entre los cuentos, fruto de su propia evolución como narrador a lo largo de los años. Me ha parecido un acierto y, como lector curioso, lo valoro muy positivamente.

En toda esta diversidad que comentaba no queda al margen la temática de cada relato, en ocasiones más clásica, a veces más experimental. Pero siempre con el sello inconfundible de su prosa directa y patibularia. En el primer relato, por ejemplo, el que se titula “Vecina”, Bueso parte de un hecho anecdótico para extraer una historia paranormal. En el siguiente, en cambio, “Tras una persiana veneciana”, uno de los más flojos en mi opinión, incide en el tema archiexplotado de los zombis, pero desde su personal punto de vista. Interesantes algunas valoraciones sobre la “gente rota”, que dan la impresión de ser algo menos que personas, pero algo más que zombis. ¿Desheredados de la tierra? No es muy diferente a la lectura que podemos hacer del tercer relato, “Lamphead”. En medio de un retrato eminentemente social a propósito de la condición del exiliado, Bueso se marca en el momento más inesperado una finta e introduce el elemento fantástico. Brillante. A destacar para los que disfrutaron con Extraños eones que este relato es una de las primeras aproximaciones del libro al mundo de su querido Lovecraft, pero no la única.

“La resaca de ella” es canela fina. Para mí el mejor relato que he leído de Emilio Bueso, y uno de los mejores que he leído últimamente. Y no porque lo diga él. Creo que es uno de los textos donde el autor despliega más y mejor su imaginería lírica. ¿El terror puede ser una enfermedad de los sentidos? ¿Un color? De nuevo parecemos aproximarnos a los desvaríos de Lovecraft. Pues eso: Una historia bellísima, muy bien escrita. “Abuela”, el quinto relato, es un cuento de sabor muy yanqui, que nos transporta a los grandes campos de trigo del sur de EEUU y a un terror que podríamos definir como rural, o agrícola. En la línea de Los chicos del maiz de King. O como dice Bueso: al estilo Shyamalan. La aproximación más indisimulada a los mitos de Cthulhu, sin embargo, es “Innsmouth, Massachusetts”, relato que parte de “La sombra sobre Innsmouth”, del autor de Providence. Si algo caracteriza Bueso (y este relato es buena muestra) es su capacidad para dar una nueva cara al terror más clásico. De lo mejor del libro.

“Controller”, en cambio, es un relato de registro muy diferente, pero no por eso me ha gustado menos. Con cuatro cañas, Bueso nos construye un relato de terror con el típico psicópata en unos grandes almacenes, original y que no olvida al final un zasca monumental a la vorágine consumista. En esta línea de cierta denuncia social, “Barrer, quizá soñar”, un cuento intrigante y con un acentuado sentido de la maravilla, nos sitúa nada menos que en Corea del Norte para denunciar el régimen de terror militar que impera y la impunidad del gobierno de Kim Jong-un. “De lobos y Hombres” es, como su título indica, un cuento sobre hombres lobo, pero desde una perspectiva cronológica alterada que lo hace original y diferente. Lo que decía antes a propósito de que Bueso se caracteriza por actualizar los clásicos, vaya.

Mención aparte merece “Cartero de medianoche”. Cualquiera que haya tenido que enfrentarse a la burocracia del servicio de Correos ha vivido una historia de terror semejante a ésta. Bueso, con su prodigiosa capacidad de imaginar, construye un relato lleno de ironía y sentido del humor, a medio camino entre lo real y lo maravilloso, para hablarnos de aquel lugar (¿Un agujero negro? ¿Una dimensión paralela?) donde terminan los correos extraviados. “Dial” es uno de los relatos largos de la antología (la mayoría son bastante cortos) y uno de los más elaborados. El argumento recuerda vagamente el tema fáustico o la historia de Aladino y la lámpara mágica, pero pasado por el tamiz de la pluma buesiana, es decir, que en vez de un Fausto calavera en mano pidiendo el oro y el moro a un Mefistófeles de perilla puntiaguda, tenemos unos soldados en Ceuta sometidos a un aparato de radio que sintoniza lo que vendría a ser la emisora del demonio (¡que les vende, ni más ni menos, que un comerciante catalán!).

“Del vértigo en un hospital” es un excelente ejercicio de estilo, aunque quizás se intuye la sorpresa final demasiado pronto y eso la desvirtúa un poco. Los tres relatos que vienen a continuación tienen el nexo común de tocar el tema del cambio climático. Personalmente no son de los que me han gustado más. El primero, “En falta las palabras”, me ha recordado por un lado el segundo relato del volumen, “Tras una persiana veneciana”, por el tema de los zombis y, por otro, el estilo crudo y descarnado de Cormac McCarthy en su extraordinaria La carretera. El siguiente lleva por título “La próxima vez que se desate la tormenta …” y está situado en los hielos de Groenlandia. Una nueva muestra de ironía al servicio de la crítica social. El último relato de esta particular trilogía interna sobre el cambio climático es “Al garete”. No me ha terminado de convencer, aunque aporta algunas reflexiones interesantes. En un mundo todo agua, como el Waterworld de Kevin Costner, los restos de la civilización hundida (todos aquellos residuos) crearon mutaciones que amenazan el presente con una gran desgracia ecológica. Es la idea, ya bastante explotada, que el verdadero monstruo somos los hombres.

Tampoco me ha acabado de convencer “Me sigue desde hace rato”, aunque es una nueva oportunidad para disfrutar del personal estilo de Bueso y, sobre todo, de su riqueza léxica. ¿Quién dijo que las nuevas generaciones de escritores no tenían recursos, bagaje ni conocían la lengua? Más apreciable me ha parecido en cambio “Bola de mierda”, considerado por algunos como de lo mejorcito de la antología. No para mí, aunque me ha parecido lograda y original la fusión entre historia de fantasmas y guerra civil, con sorpresa final, del relato. Todo, como es habitual, con el personal toque social: en este caso sobre el tema de la reinserción social. El último relato, “El hombre revenido”, tal vez sea de los relatos menos Bueso y más clásicos de la recopilación. El propio autor reconoce con cierto pesar que muchos consideran precisamente este relato (que se encuentra en el origen de su novela Diástole) su mejor trabajo. Sin duda, contiene un montón de virtudes que justifican esta apreciación, aunque la experimentación y el desenfreno brillen por su ausencia. Un poco de contención, de vez en cuando, no hace daño. En cualquier caso, se trata de un excelente cuento de vampiros, en la línea más clásica del terror gótico, ciertamente, pero sin olvidar que estamos ante un autor que no puede evitar dar a todo lo que hace un toque tremendamente personal, original, marca de la casa. “D.O. Bueso”. Aquí también.

En definitiva: que si Emilio Bueso ya os había atrapado no dejéis de leer esta antología, porque corrobora lo que ya pensabais de antemano. Y si no lo conocíais, ya estáis tardando en tragaros estas pequeñas píldoras. Cuesta imaginar la opción de un lector que lo conozca y no quiera repetir, así que obviaré el caso. Mención aparte la edición de Valdemar. Claro que alabar su trabajo, después de tantos años en la brecha, es otra obviedad. ¿Qué se puede decir de los materiales y del cuidado de sus libros, que no se haya dicho ya? Qué decir de la portentosa portada de este? Ya sólo por haber descubierto el arte de Zdzislaw Beksinski habría valido la pena adquirir este libro. Si encima el contenido son 18 relatos de uno de los mejores narradores vivos de las letras castellanas, ¿que se puede añadir más?

¿Dormir? ¡Quién puede querer dormir si hay para leer relatos como estos!

Relatos contenidos en esta antología:
Vecina ★★★
Tras una persiana veneciana ★★
Lamphead ★★★
La resaca de ella ★★★★★
Abuela ★★★★
Innsmouth, Massachussets ★★★★
Controller ★★★★
Barrer, quizás soñar ★★★
De lobos y hombres ★★★
Cartero de medianoche ★★★★
Dial ★★★★
Del vértigo en un hospital ★★★
En falta las palabras ★★★
La próxima vez que se desate la tormenta… ★★★
Al garete ★★★
Me sigue desde hace rato ★★
Bola de mierda ★★★
El hombre revenido ★★★★★
Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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