ALGUIEN COMO TÚ (2015) – Xavier Bosch

Autor: Xavier Bosch
Título: Alguien como tú (Algú com tu)
Editorial: Planeta
Año: 2015
Páginas: 352
ISBN: 9788408138754
Valoración: ★★★

 

El periodista Xavier Bosch ya tiene a sus espaldas una carrera exitosa como escritor, fundamentada sobretodo por la trilogía protagonizada por Dani Santacana y compuesta por Se sabrà tot, Homes d’honor y Eufòria. Ahora, sin embargo, ha cambiado completamente de registro para ofrecernos una novela de amor, que ha sido recibida con un gran éxito de público, fue el libro más vendido el Sant Jordi de 2015, y de crítica, como refleja el otorgamiento del Premio Ramon Llull.

La novela presenta dos historias entrelazadas, de madre, Paulina, e hija, Gina. Comienza en el pasado, el día que la madre muere y Gina abandona la escuela con la expectación de sus compañeros. Durante los seis primeros capítulos se describe el pasado de Gina, una adolescente rebelde y liberal, que enerva el padre, y que, cuando es estudiante universitaria, vive una historia de sexo, no de amor, con un conductor de autobuses londinense en Salou. Este hombre había encontrado una tarjeta de visita de su madre en un libro de viejo y lleno de curiosidad la fue a buscar. Gina se hace pasar por su madre en lo que es una aventura más para ella, extrañada por el tema de la tarjeta de visita, aunque la excitación del afaire hace que se olvide de ello. Años después, y ahora sí que se llega al presente, con la muerte de una prima de la madre, con quien había estado muy unida, Gina conoce una historia de amor entre su madre y un hombre que había conocido a la boda de esta prima, Julia. Sólo lo sabe a través de tres cartas y decide investigar para conocer más sobre la madre, a la que prácticamente no conoció.

En ese momento, Gina desaparece del primer plano narrativo y la acción se sitúa de nuevo en el pasado, en la historia de la madre, a principios de la década de 1980. En unos capítulos que se alargan en extensión y se intensifican en lirismo, asistimos a la boda de la prima Julia, en París, donde sólo fue Paulina y dejó a su marido y a Gina, muy pequeña, en Barcelona. En esta boda conoce un galerista, Jean-Pierre Zanardi, mayor que ella, y que, desde el primer baile, ven que hay una atracción entre ellos que los supera y los trasciende. Se construye así una historia de amor adúltero y secreto de cuatro días, la historia de amor romántico que todo el mundo quisiera vivir y que combina cultura, gastronomía, pintura, libros y librerías, historia, anécdotas y, sobretodo, París.

Pero de pronto, a medida que estaban juntos, sentía que las horas y las emociones se atropellan. Desvanecía la serenidad, crecía la intensidad y, en su interior, se centrifugaban vibraciones y conversaciones. 

Algunas críticas tachan esta historia de amor de azucarada y poco creíble, desde mi punto de vista no lo es, excepcional sí, de ahí que sea bonita y te la leas con melancolía y quizás con cierta envidia. Ahora bien, es una historia que tiene fecha de caducidad, sólo cuatro días, en los que se descubre la triste historia de un amor de juventud de Zanardi, y que en cierto modo va a repetir cuando Paulina se marche y le diga que su sitio está en Barcelona y no a su lado.

La memoria no son sillas plegables que, cuando los invitados se van de casa, las puedes guardar detrás de la puerta. Es una historia tristísima, pero es tu […]. Y me gusta mucho que me la hayas querido confiar. 

A pesar de que la historia de amor se acabó, Paulina busca una segunda parte, que nunca existió, y que consiste en repartir tarjetas de visita en los libros de mariposas de librerías emblemáticas de todo el mundo. Jean-Pierre coleccionaba este tipo de libros y Paulina tiene la esperanza de que encuentre alguna y le termine llamando, lo que no ocurrió, el azar no fue generoso y además Paulina murió muy joven, lo que provocó un grave trastorno para Jean-Pierre.

Y es con las tarjetas de visita que se relacionan las dos historias, cuando el conductor de autobuses de Londres busca Paulina y se encuentra con Gina. Entre esta anécdota, las cartas que guardaba la prima de la madre y la ayuda de un antiguo compañero de escuela medio enamorado de ella, reconstruye la historia de su madre hasta el punto que se va a buscar a Jean-Pierre y lo encuentra, no en París, sino en Capbreton, el lugar donde pasaba los veranos con su familia de pequeño. Allí Jean-Pierre y Gina conversan amablemente del pasado, de la madre, y de cómo se amaron, como se puede ver en una de las cartas que le envió

Aunque no nos hablemos o que no nos veamos, nos tendremos. Siempre.

Finalmente, él le recuerda que ya habían coincidido una vez en Girona, donde había citado a Paulina. Ella era pequeña y lo recuerda levemente. Y parece como si el recuerdo llena el vacío de una historia que no cuajó y Gina se da cuenta de que tal vez no lo hizo por ella, porque la madre prefirió sacrificar la historia de amor con Jean-Pierre por ella aunque

La infidelidad al otro es a menudo un retorno a la fidelidad a uno mismo.

Aunque las dos historias son interesantes y, como ya he dicho, la historia de amor me pareció de lo más delicada, la novela presenta un problema de construcción a la hora de explicarlas. Las dos historias nos llegan a través de un narrador omnisciente, con diálogos, y se incluyen las tres cartas de Jean-Pierre Zanardi entre los capítulos de Gina. Hubiera sido mucho mejor que la historia de amor de la Paulina fuese explicada a su hija a través de un protagonista, sea Jean-Pierre o bien un diario de la misma Paulina, o se dedujera a través de las cartas, no de manera directa y, sobre todo, que los lectores la conozcamos antes que la misma Gina. En este punto, la novela se tambalea. Otro punto débil es el nivel de lengua de los capítulos dedicados a la Gina, donde abundan expresiones muy coloquiales y frases hechas en una narración que no lo es, un recurso que el propio autor ya había utilizado en las novelas anteriores y que también usaba en su labor periodística. Por el contrario, es un acierto hacer los capítulos de Gina más cortos, directos y concisos, muy dinámicos (supongo que el trabajo de periodista tiene mucho que ver), mientras que las citas de autores antiguos, el lirismo y la extensión más pausada de los capítulos de la Paulina maridan perfectamente con la historia de amor, que se resume en la cita de Platón: “La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco” y que se reduce en el nombre de la galería de Zanardi, primero Anouk, luego, Pauline.

Enric Bassegoda

Enric Bassegoda

Doctor en Filología. Profesor de lengua catalana en secundaria. Ha publicado varios relatos y ha ganado el Premi Ictineu 2016 a mejor cuento fantástico en catalán.

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