MERCADERES DEL ESPACIO (1952) – Frederik Pohl y C.M. Kornbluth

Autor: Frederik Pohl, C. M. Kornbluth
Título: Mercaderes del espacio (The Space Merchants)
Editorial: Minotauro
Año: 2002 (1952)
Páginas: 248
ISBN: 9788445070642
Valoración: ★★★★

 

En estos tiempos de crisis económica que corren, resulta estimulante una lectura como ésta. Los negocios son la guerra, afirma un famoso aforismo de El arte de la guerra de Sunt Tzu, el antiguo tratado chino sobre estrategia militar. Pohl y Kornbluth demuestran que es posible leerlo literalmente. Amparándose en un extraordinario sentido irónico, los dos autores nos plantean en Mercaderes del espacio un mundo estratificado en productores, ejecutivos y consumidores, y se preguntan qué pasaría si las dos compañías comerciales más importantes del mundo compitieran por la posibilidad de terraformar Venus y convertirlo en un auténtico planeta de consumo, propiedad de una sola marca. Vaya, un Disneyworld literal.

Si tecnológicamente el mundo futuro ha progresado, vemos que en otros aspectos no. La Tierra sufre carencias importantes en productos básicos (proteínas, combustible), pero en cambio hay un gran surtido de futilidades. Por eso es tan importante el aparato propagandístico: hay que crear necesidades ficticias y engañar a la gente para que no se dé cuenta de lo que necesita y no tiene. Los publicistas, los encargados de estimular el apetito consumista, tendrán una gran importancia social en este futuro y disfrutarán, en consecuencia, de una gran respetabilidad. Es el caso de nuestro protagonista, Mitchell Courtenay, el auténtico lobo de Wall Street de nuestra historia. Un tiburón de los negocios amoral y eficaz. La niña de los ojos de su jefe. A través de él, vemos cómo todo está permitido en esta distopía futurista: prácticas empresariales deshonestas, bombardeo de mensajes subliminales, acondicionamiento del consumidor, dependencia química del producto, etc.

No todos, sin embargo, parecen estar de acuerdo con esta sociedad impuesta. Un grupo disidente, los consistas, claman desde la clandestinidad por un estilo de vida más natural y saludable, y por una sociedad más igualitaria. A partir de esta dicotomía (personas sociales-personas antisociales) los autores irán desarrollando la trama de esta historia, que transita entre el relato de ciencia ficción y la historia policíaca. También de denuncia. Es precisamente en esta segunda parte que la novela contiene su mayor carga crítica: que si las condiciones de los trabajadores, los cuales viven en sus fábricas alejadas de los centros de consumo en calidad de esclavos, que si las actitudes mafiosas de los sindicatos, que aceptan sobornos, etc. Políticos corruptos, contabilidades B, sindicalistas que hacen de empresarios, etc. Al igual que las mercancías, todos (o casi) tiene un precio.

Estamos en la década de los ’50 y la maquinaria yanqui de propaganda comenzaba a engrasarse aquellos fabulosos años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Pohl y Kornbluth supieron verlo muy bien y convertirlo en una novela de anticipación original y entretenida. Internet y las nuevas tecnologías han acelerado en los últimos cincuenta años el proceso de transformación del homo sapiens en homo videns y de las utopías socialistas de la época en nuestra sociedad teledirigida y enferma. Seguramente ya no podemos decir que Mercaderes del espacio sea un prodigio de originalidad. Ahora bien, la distopía de Pohl y Kornbluth es lee todavía perfectamente. Al final, el desenlace abierto dio lugar a una segunda novela, La guerra de los mercaderes (1953), con Frederik Pohl escribiendo en solitario y con otros protagonistas, pero también muy recomendable.

Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @CiFiCAT

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