LA HIERBA DE LAS NOCHES (2013) – Patrick Modiano

Autor: Patrick Modiano
Título: La hierba de las noches (L’herbe des nuits)
Editorial: Anagrama
Año: 2013
Páginas: 168
ISBN: 978-84-339-7894-3
Valoración: ★★★★

 

A veces te enamoras de una persona de la que no sabes nada o muy poco y eres consciente de que esa persona no te esconde algo, sino muchas cosas, y no lo quieres saber, porque entonces la magia de la situación, de la persona, del amor desaparecería completamente y todo volvería a la realidad, la que no quieres saber, que no quieres conocer y de la que quieres trascender.

Esto es lo que le pasa al protagonista y narrador de esta novela de Patrick Modiano, un tal Jean, escritor que recuerda sus años de juventud y en concreto la relación que tuvo con Dannie, una chica misteriosa, de quien es consciente de que esconde muchas cosas y es el protagonista quien no las quiere saber, no sea que la relación terminara antes de tiempo. Aunque también es consciente de que la relación acabará y que acabará siendo abandonado, pero no le importa, lo que importa es lo que tiene y él mismo afirma:

Tenemos el derecho de juzgar a las personas que amamos? Si nos las queremos, bien será por algo, y esta algo nos impide juzgarlas. ¿O no?

El recuerdo de aquella época es el motor de la novela y ese recuerdo lo encontramos apoyado en tres pilares: El primero es una libreta negra, donde Jean anotaba todos los eventos, fechas, citas… de aquella época, aunque sólo lo que le interesa:

No había apuntado ni el nombre ni la dirección [de aquel hotel] en la libreta negra, por la misma razón que evitamos escribir los detalles demasiado íntimos de nuestra vida, por temor a que, una vez fijados sobre el papel, dejen de pertenecernos.

El hecho de reencontrarla es lo que lleva al protagonista a recordar a Dannie y los ambientes por donde se movía, unos ambientes de barrio bajo, propios de la novela negra, con personajes misteriosos, todos amigos de ella: Paul Chastagnier, Duwelz, Gérard Marciano, Rochard y sobretodo Aghamouri, el más misterioso de todos y que años más tarde conoce que era un agente de los servicios secretos marroquíes. Todos ellos se reunían en el Unic Hôtel cerca de la ciudad universitaria. Curiosamente, en En el café de la juventud perdida había un personaje que en el café Condé lo anotaba prácticamente todo en una libreta negra.

El otro es el encuentro casual, que se remarca en la novela con insistencia y detalle, con el inspector Langlais que en aquella época fue el encargado de investigar la Dannie por un presunto asesinato, y que también interrogó al protagonista. En este asunto también estaban relacionados al resto de miembros del grupo del Unic Hôtel, sobretodo Aghamouri. Este inspector, ahora jubilado, le regala el expediente de esa investigación y le permite corroborar que Dannie no se llamaba Dannie en realidad, sino que tenía diferentes nombres. Con todo, el protagonista no se siente engañado, sino que se siente más cerca de todo aquel asunto que vivió durante esa etapa de su vida. Con el expediente, Langlais, también con un punto de misterio y admiración, le entrega una carta como si conociera el interés en recordar todo aquel pasado del protagonista.

El último elemento que le permite reconstruir la historia es la geografía, la de las calles húmedas por la lluvia del barrio de Montparnasse y de la Maison-Blanche, donde sucedió la historia y donde vivió cuando salió de la adolescencia para empezar a estudiar en la universidad:

Existe una época de la vida en que esto ocurre, un cruce donde todavía puedes dudar entre varios caminos.

Son los recuerdos y los paseos por allí los que le devuelven a la memoria las vivencias con Dannie y de aquella juventud que ya sólo es un recuerdo, un recuerdo difuso y vago como la niebla húmeda que puede haber en aquellas calles donde resuena el pisoteo lento de unos zapatos solitarios. Y es que en la descripción de esta geografía hay un lenguaje de lo más sugerente y agradable, que te transporta a París y te hace pasear con los recuerdos que intenta reconstruir Jean.

Y entre recuerdos y documentos, Jean construye el pasado. Y no hay nada que no le impida continuar con un buen recuerdo de Dannie y de aquella época, a pesar de todo, porque como todo en la novela, sólo hay una parte de todo lo que pasó que se acaba conociendo, mientras que muchos fragmentos de la verdad, de la realidad, quedan escondidos entre la hierba de las noches.

Enric Bassegoda

Enric Bassegoda

Doctor en Filología. Profesor de lengua catalana en secundaria. Ha publicado varios relatos y ha ganado el Premi Ictineu 2016 a mejor cuento fantástico en catalán.

ebassegoda has 30 posts and counting.See all posts by ebassegoda

Deja un comentario