FUNDACIÓN (1951) – Isaac Asimov

Autor: Isaac Asimov
Título: Fundación (Foundation)
Editorial: DeBolsillo
Año: 2009 (1951)
Páginas: 320
ISBN: 978-84-9759-676-3
Valoración: ★★★★★

 

Los libros de La Fundación son la gran saga espacial de Isaac Asimov, una especie de extraordinaria “historia del futuro”, como él mismo la llamaba. Compuesta en su totalidad por 15 libros escritos a lo largo de prácticamente toda su vida, se ha articulado tradicionalmente en tres series, o ciclos, ordenados cronológicamente: La serie de los robots (o ciclo de la Tierra); la trilogía del Imperio Galáctico, y el Ciclo de la Fundación (o ciclo de Trántor). Fundación es la primera novela del denominado Ciclo de Trántor, o Trilogía original de la Fundación, y está seguida por Fundación e Imperio (1952) y Segunda Fundación (1953). Con posterioridad, cuando la saga ya era considerada una de las obras más relevantes de la historia de la ciencia ficción, Asimov decidió agrandar el ciclo con dos precuelas (Preludio a la Fundación (1988) y Hacia la Fundación (1993)) y dos secuelas (Los límites de la Fundación (1982) y Fundación y Tierra (1983)), que dotaron su “galaxia” de una mayor unidad, aunque estas últimas obras no alcanzan la grandeza de las originales.

Fundación es un conjunto de cinco relatos que, como es costumbre en Asimov, aparecieron publicados antes e independientemente (y con diferente título). Con posterioridad, se reunieron en un solo volumen. De los cinco, únicamente el primero, “Los psicohistoiadors”, a modo de introducción a este libro y a todo el ciclo de La Fundación, fue escrito expresamente para la ocasión, en el año 1951. Este primer relato, uno de los más conseguidos del autor en mi opinión, es el único en el que aparece como personaje de “carne y hueso” Hari Seldon (aunque no es protagonista), cuya influencia atravesará de arriba abajo todas las historias del Ciclo. La acción se sitúa en Trántor, planeta central de la Galaxia y capital del Imperio, todo él una inmensa ciudad (una Coruscant avant la letre) vastamente poblada pero dedicada exclusivamente a la burocracia, lo que la hace enormemente vulnerable. Aquí tomamos contacto por primera vez con el concepto de “psicohistoria”:

La rama de las matemàticas que trata sobre las reacciones de conglomeraciones humanas ante determinados estímulos sociales y económicos.

Se trata de una de las ideas motoras de todo el Ciclo de la Fundación, una especie de sistema matemático de predicción de eventos a gran escala a muchísimos años vista. En relación precisamente a esta ciencia aparece el controvertido Plan Seldon, que tantas suspicacias levanta entre los gobernantes imperiales. A partir de los conocimientos de la psicohistoria, Hari Seldon predice la inevitable destrucción de Trántor al cabo de cinco siglos y, como consecuencia, la Caída de todo el Imperio Galáctico. Lo que sí cree Seldon que se puede evitar es el largo período de anarquía y guerras que precederá el surgimiento de un Segundo Imperio. ¿Cómo?

Salvando los conocimientos de la raza.

Es con este objetivo que Seldon y su ejército de científicos son exiliados al extremo de la Galaxia, en el remoto planeta de Términus, donde podrán desarrollar su tarea (en la que pocos creen). Nada que no estuviera previsto en el Plan… Allí es donde se fundará esta comunidad científica (la Primera Fundación) con la tarea de recoger todo el saber humano en una magna obra, la Enciclopedia Galáctica. Ya antes de terminar este primer relato Asimov introduce un hecho importantísimo más adelante: nos hace saber que en el extremo opuesto de la galaxia se ha fundado otra, de comunidad (la Segunda Fundación).

El segundo relato, “Los enciclopedistas”, fue publicado originalmente, como los otros tres, en la revista Astounding, en el año 1942, con el título de “Foundation”. La acción transcurre esta vez en Términus, en la Fundación, y se sitúa cincuenta años después de los acontecimientos narrados en la primera parte. Durante todo este tiempo el Plan Seldon ha ido avanzando sin tropiezos, pero en la comunidad, después de tantos años, la determinación de algunos comienza a tambalearse y tienen que enfrentarse a una primera crisis. Resulta muy interesante este concepto, ya que Hari Seldon había previsto con exactitud varias crisis a lo largo de la historia, las cuales son en realidad el motor de la evolución de la humanidad. Un mensaje del propio Seldon grabado en una cápsula del tiempo ofrecerá nuevas y sorprendentes opciones a los científicos de la Fundación, los cuales empezarán a ver cómo los caminos de la psicohistoria son realmente insondables para ellos. Todo lleva a un fin último e inevitable:

Términus y su Fundación gemela del otro extremo de la Galaxia son las semillas del Renacimiento y los futuros fundadores del segundo imperio galáctico.

El tercer relato, “Los alcaldes”, publicado también en 1942 como “Bridle and Saddle” es, junto con el primero, uno de los más logrados. Esta vez el lapso de tiempo ha sido de treinta años desde los acontecimientos narrados en la parte anterior. Si allí la historia giraba en torno la Enciclopedia, aquí Asimov pretende mostrarnos 

La importancia que ha adquirido la religión de la ciencia.

Precisamente este concepto tan apasionante es uno de los hitos más logradas de Asimov en este primer volumen de La Fundación, junto con el principio de la psicohistoria. Nuevamente la Fundación se ha de encarar a una nueva crisis y nuevamente se pone en duda la validez del Plan Seldon. Términus, en el extremo de la Galaxia, sigue siendo un pequeño reducto científico sin poder armamentístico, pero a su alrededor la disgregación del Imperio ha propiciado las guerras de poder entre pequeños planetas (reinos) ahora independientes. Entonces irrumpe en escena una curiosa religión, a medio camino del misticismo y el sectarismo, que ha llevado la mayoría de los habitantes de ese sector a venerar la ciencia como si fuera un dios (esta idea grotescamente expuesta del Espíritu Galáctico) y que, en el fondo, resulta que ha sido convenientemente fomentada por los miembros de la Fundación. Asimov, que no se caracterizó precisamente por profesar un gran amor a la religión (la consideraba un factor de atraso), expone brillantemente en este relato el enfrentamiento entre el poder temporal de los reinos circundantes y el poder espiritual de la Fundación.

A pesar de la aparente victoria del segundo, sin embargo, en la cuarta parte, “Los comerciantes”, del año 1944 (“The Wedge”), aparece un poder aún mayor: el dinero. Han pasado setenta y cinco años desde la última crisis Seldon y la Fundación, siguiendo el Plan trazado, expande su influencia no violenta a más y más sistemas. Si en un principio la religión era el factor de sujeción de estos planetas, ahora lo que se pone sobre la mesa es el elemento tecnológico: si la Fundación logra hacer dependientes de su tecnología los otros planetas, también los tendrá sometidos sin necesidad de tener que disparar un solo tiro. Cabe destacar, sin embargo, que en comparación a los otros tres, este es el relato más flojo.

Finalmente, la quinta y última parte del libro, “Los príncipes comerciantes”, publicado en 1944 con el sugerente título de “The Big and the Little”, se sitúa veinte años después de los hechos narrados en la cuarta parte y nos presenta un espacio alrededor de Términus dominado económica y religiosamente por la Fundación. El Imperio agoniza, pero sigue siendo peligroso y su influencia se deja notar. Si el Imperio es la violencia, la Fundación es la diplomacia.

Toda la guerra es una batalla entre esos dos sistemas: entre el imperio i la Fundación; entre el grande y el pequeño.

Ahora bien, hay un hecho fundamental que cambiará la balanza, y es que las gentes del Imperio carecen de todo significado económico. Se nos recuerda en este capítulo lo que ya se insinuaba en el anterior: que la religión ya no servirá para superar esta nueva (la tercera) crisis Seldon. La tarea del protagonista de este último relato, Hober Mallow, será, pues, encontrar la manera de hacerle frente: desconectar el comercio de la influencia del misticismo religioso y establecer una auténtica plutocracia, un gobierno de comerciantes y príncipes comerciantes.

La idea de que todos los estados son transitorios se encuentra en el fondo del libro: la ciencia, la religión, el comercio… Todo es un camino perfectamente trazado por Hari Seldon a través de mil años en la historia de la humanidad que debe llevar, indefectiblemente, a un Segundo Imperio. Todo es un medio para llegar a este fin. Pero Asimov nos va desgranando el proceso poco a poco, a lo largo de extensísimas etapas históricas, pero en un desarrollo de la trama ágil y estimulante, prácticamente detectivesco. Perfectamente medido. En este primer volumen, el autor sólo ha dejado ver las bases de su discurso, la psicohistoria. Será en Fundación e Imperio, la segunda parte de esta impresionante trilogía (galardonada con el Premio Hugo a la mejor serie de ciencia ficción de todos los tiempos), donde realmente la pondrá a prueba y empezaremos a vislumbrar qué papel debe jugar aquella lejana, ignorada y aparentemente insignificante Segunda Fundación, de la que casi no nos ha hablado, en el nacimiento de este Segundo Imperio. Lo peor que se puede decir de este libro es que, una vez terminado, ya nunca se puede volver a leer por primera vez. Si aún están a tiempo, no desaprovechen la ocasión.

Relatos contenidos en esta antología:
Los psicohistoriadores ★★★★★
Los enciclopedistas ★★★★
Los alcaldes ★★★★★
Los comerciantes ★★★
Los príncipes comerciantes ★★★★

Ciclo de La Fundación:
Preludio a la Fundación
Hacia la Fundación
Fundación ★★★★★
Fundación e Imperio ★★★★★
Segunda Fundación ★★★★★
Los límites de la Fundación
Fundación y Tierra
Daniel Genís

Daniel Genís

Doctor en literatura. Profesor de lengua en secundaria. Culturalmente disperso. Es el fundador y conservador de esta web. También en @fantastik_cat

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2 thoughts on “FUNDACIÓN (1951) – Isaac Asimov

  • 5 Enero, 2015 at 6:48 pm
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    Este primer libro de la serie Fundación podría ser el más logrado de todos desde la mezcla de humor, Ciencia-Ficción y crítica soterrada a varios de nuestros periodos históricos.

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    • Daniel Genís
      5 Enero, 2015 at 10:59 pm
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      A falta de leer el tercero resulta difícil decantarse por uno en concreto, ya que el nivel es muy alto. No obstante, personalmente debo confesar que me inclino más por el segundo relato de Fundación e Imperio, El Mulo. ¡Aunque en cualquier caso hablamos de lo mejor de el mejor!

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